CORNADA DE LOBO
Igor es catedral
Tiene su gracia: le ponían ceros en Música cuando estudiaba de chaval en esta ciudad y ahora, pocos años después, compone ópera clásica, dirige coros, da clases... aunque más paradoja es que lo haga sin haber pasado por conservatorio alguno. Es un autodidacta de cuidado, un voraz e inquieto averiguador en perpetua formación.
Aunque se tentó a las Bellas Artes en la universidad de Salamanca, lo que estudió en la de Valladolid fue Historia y participa en excavaciones arqueológicas por zurrar veranos, buscarse la vida y aprender más. Estoy convencido de que algún día encontrará en alguna excavación músicas fósiles y conseguirá descifrar el enigmático antifonario mozárabe de la catedral de León, cosa que nadie ha logrado y por eso nunca sabremos de qué forma se cantó exactamente en las iglesias de este León durante más de cuatrocientos años.
Igor Escudero Morais ha compuesto una obra para orquesta, solistas y coro que tiene a esta catedral de protagonista. Le ha salido rotunda. Desde Ángel Barja la composición musical leonesa cruza un desierto y este sábado, en el Auditorio, se conjura la sequía pertinaz con un oasis fértil, el estreno absoluto de La catedral de cristal , un oratorio profano en el que se suporponen estilos musicales y hasta señas cárminaburanas , ecos románticos del XIX, duelos gregorianos... y las voces de solistas y coro lanzando emociones contagiosas desde el escenario al patio de butacas.
De la genialidad de Igor habla el solo hecho de haber podido musicar los textos picudos que le pasé. Y lo heroico es que haya sacado adelante este empeño sin una mínima ayuda o financiación, a contracanto de sorderas oficiales que vieron de la cruz a la raya que este sueño era íntegramente leonés al implicar Igor a la orquesta Odón Alonso (de una calidad impensable en este León que desdeña) y el coro Ángel Barja (de timbre y profesionalidad no menos sorprendente). Pero lo malo es que sólo habrá la función de estreno y que después vendrán lamentos por no haber podido asistir a esta primavera (Sócrates dictó un aviso a navegantes y amigos diciendo que pasará lista; será algo imperdonable perdérselo).