Diario de León
Publicado por
PEDRO TRAPIELLO
León

Creado:

Actualizado:

Teniendo un lapicero en la mano, los dedos hablan... y si los dedos piensan, el trazo se arrebata.

Es el caso de Jular, siempre dándole ideas al dedo que traza para que el dibujo cante verdades de barquero... o de arquero... hay diana... y su dibujo es militante... pues claro... y las verdades que ahí vuelan van disparadas.

Manolo Jular se antologiza en la obra gráfica de su trayectoria profesional y ha montado una exposición que puede verse hasta el día 20 de este mes en el Museo de León bajo el título « Humor -gráfico- en tiempos revueltos », tiempos que el autor ciñe al periodo que va de 1965 a 1988, una etapa que, por revuelta, acaba en revoltosa y, vista ahora de lejos, más confusa que rebelada.

Si para el soñador la poesía es un arma cargada de futuro , el humor es un arma cargada de pasado... y el toro que pasa banderillas pide.

El caso es que Jular no reune en esta muestra sólo los trazos con los que, entre ácido e irónico, fue despachando episodios, personajes y oprobios, sino también su obra de ilustración en publicaciones y grafismos.

En los 70 Jular era tenido por comunista corrupio en aquella ciudad tenderona y parecía una paradoja que le dejaran colaborar con una viñeta en este periódico, Diario de León , que rezó siempre en su mancheta con una proclama: Diario católico decano de la prensa provincial . Lo dirigía entonces Javier Olave, que era del Opus y eso parecía hacer aún más improbable la presencia en aquellas páginas de un Jular con ficha en la brigada social de Crisógono Escobar, si no fuera porque Olave era un periodista razonable con visión de la realidad y se resistía a ocultar la creciente oposición al franquismo en aquellas sus postrimerías (en fin, también un escocido Opus ajustaba cuentas con el tardo-falangismo que liquidó a todos sus ministros de los últimos gobiernos, apeando detrás a tanta Obra colocada en el aparato).

Aquello parece hoy quedarnos lejos, pero son tantas las cosas y tipos que, impasible el ademán, ahí están en su fuero y su huevo, que conviene reverdecer aquellas miradas de Jular para poder interpretar este hoy con la sonrisa resabiada... y con la zurda.

tracking