Diario de León
Publicado por
José-Magín González Gullón. Ex Coordinador Municipal de la Semana Santa
León

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Dainos Señor

silencio y tradición

La ciudad de León y su Semana Santa llevan más de cuatrocientos años atesorando recuerdos de la vecindad y generosa colaboración de los Padres Capuchinos, cuyo fraternal saludo de «Paz y bien» se ha extendido y contagiado entre nuestras gentes. Ocupan desde entonces el viejo convento de San Francisco, sede de numerosos acontecimientos religiosos y ciudadanos, que fue sede durante años del colegio-seminario de la Orden, contabilizando por centenares los aspirantes a frailes llegados de todas las provincias españolas. Inolvidables por su concurencia y la magistral oratoria de sus predicadores fueron las Misiones cuaresmales que a mediados del pasado siglo convocaban a leoneses de todas clase y condición. Eran la preparación para la posterior celebración de la Semana Santa en la que los padres Capuchinos tenían relevante protagonismo. En sus claustros surgieron la Tercera Orden Franciscana Seglar y la actual Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y del Silencio continuadora de las tradiciones más genuinamente leonesas de nuestra Semana Santa, que nunca se dejó influir por la parafernalia andaluza que en tronos, palios, braceros y sonidos se advierte en otras cofradías que han perdido la austeridad y el silencio que siempre caracterizaron a la Semana Santa leonesa. Su procesión del «Dainos», la única con denominación de «Inmemorial», y la de «El Silencio», desfilan por nuestras calles el auténtico sentimiento leonés, la tradicional religiosidad de nuestro pueblo, el alma misma de León. Una campana, un tambor, capas pardas, carracas, cánticos populares y un silencio sobrecogedor al paso del Cristo de Medinaceli. León siempre fue así, sencillo e impresionante.

Nadie que sepamos viene a nuestra Semana Santa, por más que algunas de sus cofradías se empeñen en ello, buscando el espectáculo que es tradicional en Andalucía. Y sin embargo, se siguen incorporando penosos remedos impropios de nuestra tradición. Como mal se entiende que nadie se haya acordado del Himno a laVirgen del Camino para acompañar a las Vírgenes leonesas y prefieran las marchas andaluzas.

Dainos Señor el ejemplo de los Capuchinos.

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