EL RINCÓN
Por fin, líderes
Cuando esos piadosos uniformes puntiagudos de los penitentes vuelvan, tendremos que dar la cara. Por mucho que nos fiemos de la Virgen, tenemos que correr en nuestro propio socorro. Eurostat ha puesto el grito en el cielo, invadiendo el aire ocupado por las saetas, y nos informa de que la llamada tierra de María Santísima está hecha la puñeta, dentro del desajustado y descalabrado mercadillo continental. Por vez primera, España copa las cinco regiones con más paro de Europa y esto sucede por primera vez, ya digo. Por fortuna, nos ha pillado en plena apoteosis de nuestra emocionante, y más pagana que mística, celebración de la primavera, que sigue teniendo más que ver con la botánica que con las creencias.
¿Por qué en medio del esplendor nocturno, cuando cada cofrade aguanta en vela, nos avisan de que hemos conquistado el paro regional en Europa? No hay que pedirles a las Dolorosas acuchilladas que nos quedemos como estamos, sino que nos mejoren. Andalucía, Ceuta, Melilla, Extremadura y Canarias copan, no por última vez, la lista de las poblaciones activas, que son las que despliegan menos actividad.
Figurar en cabeza de algo, aunque sea de un partido político aproximadamente acéfalo, es siempre un orgullo, sobre todo para los que no pueden enorgullecerse de otras cosas, y ahora que corren vientos de guerra por Europa, debemos agradecer a Eurostat que se haya acordado de nosotros, aunque sea para encabezar el desempleo regional en la UE. Por fin somos líderes en algo y la ínsula ibérica se ha ganado a puro pulso su puesto.
No hubiera sido posible sin la aportación de los jóvenes, que no trabajan porque no hay trabajo, sino discursos prometiendo que lo habrá de un momento a otro, cuando se les pase la juventud, que siempre es momentánea, pero mucho más en la zona euro. Después se entra en tierra de nadie. A los cien años todos calvos, pero mucho antes todos parados.Algunos van a las manifestaciones. Otros hacen rogativas. Para el caso es igual. El caso es pedir.