EL BAILE DEL AHORCADO
Lo de Cañete
Lo de Arias Cañete es como un chiste, pero un chiste con retranca. Que esta sociedad es profundamente machista no se le escapa a nadie, pero lo que está claro es que aquí hablar, hablar, pueden hablar pocos. Y, desde luego, no creo que en el PSOE estén libres de pecado. Una cosa es la propaganda y otra la realidad y al hablar de comportamientos pues, qué quieren, que deberían estar calladitos y no rasgarse las vestiduras por la muestra de soberbia del probe Cañete. Y no voy a hablar de Eriguren, que al final es la anécdota. Fuerte, pero la anécdota. Lo que importa de verdad es que aquí sólo se ven las faltas cuando las comete el contrario. Eso y que la derecha no sabe manejar el agitpro. No saben, se quedan descolocados porque no les va el neorrealismo. ¡Anda que no podrían haberles tirado mierda el día en que se firmó el pacto con el condenado por acoso sexual! Pero no, ni mu, ellos calladitos, con ese complejo de no se sabe muy bien qué, mientras todos teníamos que aguantar chorradas como que «me cegó la posibilidad de echar a un acosador de la vida pública» y tal y cual, cuando se vio claramente hasta qué punto se puede ser vil al utilizar a una mujer maltratada para pisar al compañero Rubalcaba, cuando la ahora ofendida no se sentía humillada ante el olvido. ¿Y las mujeres del partido en León? Chssss. A callar, que ya escampará. En fin, mucha tela. Y qué decir de las feministas de cuota, esas que no piensan en las mujeres más que para trepar a la cumbre del castel. ¿Dónde estaban?
Una ya está hartita de que nos utilicen para seguir en el poder. No queremos que nos dejen ganar por cortesía, pero tampoco royalties por nacer con el sexo oculto, ni que nos utilicen de ariete para intercambiarse cromos, para poner y quitar puestos de a 20.000 euros al mes (Banco Europeo de Inversiones, Consejo de Europa, Comisión Europea, etc) mientras la mayoría de las mujeres hace juegos malabares para mantener la dignidad.
¿Dónde estaban todas ellas cuando la izquierda llamaba fea a la juez Alaya? Su tenacidad ha hecho más por la causa feminista que mil Elenas Valenciano juntas. Las que de verdad suman son las que trabajan de manera callada cada día, a pesar de todo, sin la ayuda de un partido político que actúe de escudo, solas. Las grandes heroinas son anónimas y tienen que hacer frente a problemas de verdad, no a la soberbia de un señorito andaluz. Ah, y Valenciano ganó por goleada, no por cojones.