AQUÍ TE ESPERO
Huele a podrido
El Tribunal Superior de Justicia acaba de desestimar el recurso de la UTE Legio VII y da la razón al Ayuntamiento de Valdefuentes del Páramo sobre la ilegalidad que supondría el sellado de las balas de basura que se llevaron al vertedero de El Busto, en Santa María del Páramo, cuando León se quedó sin vertedero. Ha pasado tanto tiempo que huele muy mal —nunca mejor dicho— porque sigue coleando.
Cuando hace tres lustros se vio la necesidad de construir un CTR para albergar la basura de la capital, fue todo contrarreloj pues la falta de previsión hizo que se sellara el vertedero de Villacedré sin que hubiera lugar donde dejar la basura que diariamente se recogía en la capital. Y así los desechos peregrinaron por varias localidades de la provincia e incluso se trasladaron hasta Valladolid. Pero la solidaridad de los municipios receptores de la basura no podía mantenerse eternamente. También es cierto que desde Poridad se embaucó a los distintos ayuntamientos receptores con la milonga de que cuando estuviera construido el CTR (que ningún municipio quería en sus terrenos) se llevarían a él los fardos almacenados.
Se incumplió esa promesa y de ese incumplimiento son estos ‘perjúmenes’ y estos recursos judiciales que ahora por fin ponen las cosas en su sitio.
Esos fardos acumulados en Valdefuentes del Páramo hace ya mucho tiempo que debieron de trasladarse al CTR, pero no se hizo —incumpliendo así la promesa antes citada— porque se mermaría grandemente la capacidad del mismo. Otro grave error de cálculo, ya que el CTR se nos vendió como la solución para 20 años y resulta que al ritmo que lleva no valdrá más que para 15. Y eso que la crisis ha dado un respiro, al reducirse drásticamente el volumen diario de desechos.
Creo que sobre este tema hay que hacer varias cosas y hacerlas ya:
Lo primero acatar de una vez la decisión del TSJ y trasladar las balas o fardos de basura al CTR.
Lo segundo —y no por ello menos acuciante— es comenzar la ampliación del CTR. Es urgente, porque cuando la basura no quepa en el actual ningún ayuntamiento querrá acoger fardos, porque saben a lo que se exponen...
Y lo tercero y más necesario: hacer campañas para que aumente el reciclado, lo que supondrá menos volumen de residuos y más duración para el viejo vaso del CTR. Y para el nuevo.