La opinión del lector
El efecto Podemos
Después del éxito de Podemos en las Elecciones Europeas la política en este país se ha revolucionado tras la pérdida de votos de los dos grandes partidos PP y PSOE, esto ha desatado una campaña de desprestigio contra Pablo Iglesias recordando hechos de su pasado, y lo dicen algunos que llevan treinta y ocho años en la política y que pasaron de ser franquistas a demócratas, es indignante que para recuperar los votos perdidos en las urnas recurran a estas artimañas en vez de discutir los programas electorales de ambos partidos.
Estas críticas al efecto Podemos sólo hacen que engrandecer aún más dicho partido, lo que demuestra la incapacidad de nuestros políticos que solo miran lo que afecta a su partido y no a los ciudadanos, es por eso que el mensaje de Podemos ha calado en la ciudadanía que pide un cambio en la política actual y eso no se consigue con descalificaciones maliciosas hacia Pablo Iglesias, si no escuchando al pueblo y resolviendo sus problemas. El bipartidismo ha tocado techo, después de 38 años de gobiernos alternativos los ciudadanos han dicho basta, y ahora se abre un nuevo horizonte con nuevas alternativas políticas que el pueblo agradece, no se puede gobernar a base de decretos y recortes sin escuchar al resto de partidos, es curioso ver como cada día en la prensa, o la televisión dedican su tiempo a hacer crítica y debates sobre Podemos, ignorando otros problemas que afectan a todos los ciudadanos.
Herencia enfermiza
El señor Montoro, actual Ministro de Hacienda, dice que no tiene más remedio, que mencionar las palabras «herencia» y «enfermedad» recibidas del anterior gobierno socialista. Este ciudadano español, señor Montoro, le dice que la ineptitud y las medidas partidistas y anti demócratas que están tomando usted y sus compañeros de gobierno, tratan de justificarlas con esas dos palabras. Ustedes si son las enfermedad y herencia franquista. Me imagino que durante la dictadura sus papás no estaban en cárceles o campos de concentración pasando hambre, sino más bien en puestos oficiales de la administración como dirigentes o haciendo todo tipo de negocios enriquecedores con el beneplácito del dictador.