Diario de León
Publicado por
ANTONIO MANILLA
León

Creado:

Actualizado:

Para el gato, el hombre es un animal doméstico: dispone la comida, hace la toilette y casi siempre se muestra dispuesto a otorgar esa caricia que tan felinamente muchas veces niega a sus semejantes. Es una excelente mascota: no es necesario pasearla bajo el inclemente sol ni bajo la insensata nieve, se vale por sí misma en casi todos los aspectos prácticos de la vida cotidiana y no exige demasiado tiempo, aunque en ocasiones requiera toda la atención. Además, si a un hombre se hace necesario reprenderlo, es seguro que durante bastantes meses no vuelva a repetir la acción que le valió el arañazo. Es inteligente en términos animales, adaptable, es ideal.

Casi ninguna de sus enfermedades se transmite a los felinos. Si hubiera que afearle alguna de sus características como especie, ésa sería la excesiva volubilidad de su carácter. Sin razones aparentes, los hombres se dejan ganar en ocasiones por una sombra de abatimiento, y en otras aparecen alegres y juguetones, arrastrando un hilo de lana por el pasillo, dando rienda suelta a una ciclotimia de lo más imprevisible. Pero un carácter voluble nunca ha arredrado a los gatos dueños de mascotas humanas. Al fin y al cabo, saben juzgar ese punto anárquico de su temperamento como si de un valor fuera: representa la libertad. En orden a esa libertad del hombre, incluso se les puede perdonar que les dé por dormir en los momentos más inoportunos, justo en las horas más propicias para la caza. A cambio, cuando menos se espera, se quedan mirando directamente a los ojos con una mirada honda que sin duda sabe exactamente lo que esta pensando su amo. En el antiguo imperio aqueménida, fueron tenidos por semidioses del trasmundo porque se consideraba que eran capaces de ver cosas que los persas no veían. Sus movimientos, idas y venidas aparentemente inmotivados, responden a razones y estímulos que a los seres de cuatro patas se les escapan.

Ahora que son malos tiempos para casi todo, es el momento de mostrar animalidad. La escasez de alimentos afecta a todos por igual, pero la sufren más los humanos abandonados en cualquier descampado. Las protectoras están llenas. Sea animal y adopte. Como escribió uno de los más egregios escritores gatunos, Dios creo al hombre para dar a los gatos la posibilidad de acariciar al gorila.

tracking