Diario de León
Publicado por
CAMINO GALLEGO
León

Creado:

Actualizado:

No tenemos remedio. El futuro de la ciudad y de la provincia es negro, como ese carbón que se mantiene en los filones subterráneos hasta mejores (o peores) tiempos. Ésta es la reflexión tras comprobar que aquí las grúas sólo ayudan a levantar dos iglesias y un palacio. Las tres edificaciones, prescindibles y en las que se gastan muchos millones que bien podrían servir para otras cosas.

La iglesia católica de La Lastra nacerá lastrada por un polígono que deberá esperar varias décadas a llenarse de vecinos, si es que lo consigue alguna vez. Teniendo en cuenta que las iglesias de la capital cada día están más vacías creo que esta parroquia es totalmente prescindible. Hasta costará encontrar un sacerdote para ella, no porque nadie la pretenda, sino porque cada vez hay menos para recoger la mies. Y en estos tiempos de penurias económicas no entiendo que se destine tanto dinero a un edificio, cuando hay otras muchas necesidades. El papa Francisco sabe muy bien lo que es necesario y lo que es superfluo, pero León está lejos de Roma.

Lo mismo vale para la iglesia evangélica de Eras. Sé que llevan muchos años esperando una sede digna, desde el pequeño local de Ramón y Cajal, pero este majestuoso edificio blanco sobrepasa la austeridad tradicional de la congregación ‘protestante’, que supongo también ve disminuir sus fieles.

Y lo del Palacio de Congresos ya saben que nunca lo entenderé, porque es de difícil comprensión gastar dinero en algo que no digo que nunca dará beneficios, sino que es casi imposible que pueda amortizarse. En términos económicos, porque en términos políticos y personales algunos lo rentabilizarán.

Éste es el futuro de León: ladrillos que claman al cielo. En vez de piedras. La primera y las que le siguen en las obras importantes y necesarias.

Por cierto que también considero una broma eso de que las baldosas rojas y rayadas que se han colocado en algunas aceras sean para facilitar el tránsito a los invidentes... porque en ese caso se pretende que se estrellen contra murallas, paredes, cristales... y otros obstáculos ante los que se interrumpe el ‘pasillo colorado’ y ahora también blanco. Pero es que por más que lo pienso no encuentro cuál pudo ser el motivo por el que se colocara esa franja en algunas aceras. Un gasto que no se entiende, al contrario que otros como el abujardado de zonas umbrías, que sí hay que aplaudir.

tracking