FRANCAMENTE
Plataformas como setas
Cuando quieras que algo no funcione, crea una comisión. Argumento de manual para políticos de la vieja guardia. Para aquellos tiempos en los que lo que hacían y decían nuestros políticos le importaba algo a los mortales. Eran otros tiempos, pues en la actualidad es tal su descrédito y todavía mayor su capacidad para superarse a sí mismos en esta materia, que ya no son necesarios elementos de distracción para adormilar al personal, pues éste ya pasa olímpicamente de lo que los que deberían representarles puedan hacer o decir.
Como dignas herederas de aquellas inútiles comisiones, y tan inútiles como ellas o más, han surgido las plataformas. Y por esta parte del Manzanal se han prodigado como setas en otoños de calor como éste. Que si una por el campus, que otra por La Edrada, otra por la A-76, una última por la Ciuden,... No hay afrenta que se precie de tal que no tenga constituida una plataforma para defender su causa. Es tal la querencia que nos ha dado por constituir plataformas que hasta rivalizan en número con los magostos previstos para este fin de semana en la comarca —y no crean que era una empresa fácil—.
Sin embargo, la promiscuidad a la hora de engendrar plataformas no nos está sacando, como por otra parte era de esperar, de pobres. Mayormente, cada reunión, sea cual sea el proyecto a tratar de defender, se salda con una petición de una entrevista en tal o cual organismo o administración competente que nunca se llega a concretar. Una pérdida de tiempo, cuando éste se está agotando para unos proyectos agonizantes. Un elemento más que contribuye a la confusión, por obra y gracia de ese ‘marear al perdiz’ en que se han especializado nuestros representantes.
Sólo hay que fijarse en la que más tiempo lleva en esto de la lucha reivindicativa; la de la A-76, que esta semana se reunió para pedir una reunión. Años y años reclamando entrevistas que no llegan, Años y años haciendo de dontancredo tras soportar bofetadas en los presupuestos patrios. Pero ahí siguen, pidiendo reuniones en las que aparecer con el ministro o subalterno de turno. Llegados a este punto, uno ya llega a plantearse qué sería de ellos si un día, el proyecto recibiese un impulso. Me imagino que quedarían para montar otra plataforma.