La opinión del lector
Juventud, educación y...
H oy, la juventud está sufriendo una situación bastante injusta. Tras su periodo de formación, tiene bastantes problemas para encontrar un trabajo que le permita acceder a sus necesidades básicas (sueldo digno, vivienda, ocio, cultura, etc.) y esto está ocasionando la formación de un grupo de personas, cada vez más numeroso, desmotivadas y sin trabajo que aceptan, casi siempre, cualquier oferta de empleo injusta que se les propone.
Actualmente, la educación en nuestro país está bastante deteriorada. Si nos fijamos en la educación obligatoria vemos que al final de la etapa el fracaso es bastante preocupante. Hay una cantidad importe de personas que no se expresan bien, no comprenden lo que están leyendo, sólo memorizan para después descargarlo en el examen, no saben seleccionar la información que se le ofrece en libros o en las redes sociales, no saben extraer los conceptos fundamentales de un texto, cada vez son más competitivos e insolidarios, menos críticos, etc. Estas conclusiones las he sacado no porque sea una persona negativa y pesimista, son datos que he obtenido después de más de treinta años dedicándome a la enseñanza y creo que hay gran parte del profesorado que los comparte conmigo. Una de las consecuencias que está generando esta situación es la formación de una bolsa de personas incultas, cada vez más numerosa.
Pienso que ante este panorama y teniendo en cuenta que el objetivo de la educación obligatoria debería ser que el individuo adquiera los instrumentos y actitudes adecuadas para que realice su formación de forma autónoma, habría que intervenir, conjuntamente, desde varios colectivos:
—Profesorado: uso de metodologías basada en la lectura, expresión (oral y escrita), búsqueda de información de forma autónoma, debates..., dejando en segundo plano la memorización de los contenidos conceptuales.
—Administración: mayores inversiones económicas para los centros públicos de enseñanza que permitan la disminución de la ratio, mayor atención a la diversidad y la ampliación de la red de centros de enseñanza públicos, para no depender de los centros privados. De esta forma se generaría empleo público.
—Familias: asumir su responsabilidad en la educación de sus hijas e hijos y colaborar de forma activa en su formación.