PANORAMA
El acuerdo
S e equivoca Juan Carlos Monedero, uno de los líderes de Podemos cuando afirma que no es necesario ningún nuevo pacto contra el terrorismo islámico. Y acierta el PSOE llegando a un acuerdo con el Gobierno para poner a punto una legislación que sirva para hacer frente a las amenazas terroristas, sobre todo las que provienen de los fanáticos yihaddistas.
Es más, una política de oposición basada únicamente en el «no» termina por no dar ningún resultado. Lo difícil de la política es hacer política, es decir tener la capacidad para decir «no» y al mismo tiempo tener cintura para llegar a acuerdos que beneficien a todos los ciudadanos.
Vivimos un momento complicado en el que como ha dejado dicho el primer ministro de Francia, Manuel Valls, hay una «guerra», no es una guerra contra una religión, sino contra el yihaddismo, contra quienes asesinan en nombre del islam. Y en un momento así, en el que hay un antes y un después del atentado contra el semanario Charlie Hebdo, a los ciudadanos nos resultaría incomprensible que los partidos democráticos no fueran capaces de abordar conjuntamente el desafío de los yihaddistas. Así que al acuerdo entre PP y PSOE deberían de unirse el resto de las fuerzas democráticas.
España, Francia, el Reino Unido, Alemania, Italia, etc, están abordando cambios en sus legislaciones para ser más eficaces en la lucha contra los terroristas islámicos, pero esas legislaciones por separado no serán suficientemente eficaces, hace falta un acuerdo entre todos los países de la UE.
Europa está en estado de alerta porque la amenaza de Al Qaeda y del Estado Islámico es una amenaza real. Tampoco debemos perder de vista la reacción de los países con religión musulmana que están protestando por el número de Charlie Hebdo puesto a la venta después del atentado en que de nuevo la portada la ocupa una caricatura de Mahoma.
Los demócratas debemos estar alerta porque está en juego la libertad. Que PP y PSOE hayan llegado a un acuerdo es muy importante y hay que esperar que se sumen el resto de los partidos políticos. Ojalá.