FRANCAMENTE
Predicar sin trigo
Después de tocar a rebato anunciando que ha llegado el momento de predicar sobre las excelencias de lo logrado en los últimos años, los primeros valientes ya se han dejado caer por acá y por acullá, adelantándose, como las cigüeñas a San Blas, incluso a la precampaña electoral para sondear cómo está la tropa.
Y la realidad es que la cosa no debe estar para sacar mucho pecho, pues a los que se han lanzado a esta aventura se les nota tímidos, fuera de lugar, así como con desgana, sin terminar de creerse que ese sea el camino o que lo que nos cuentan no se lo terminan de creer. Nada que ver con otros tiempos y otras formas de encarar la precampaña. Tiempos en los que la visita de una ministra o un consejero llevaba implícito un titular con seis ceros —llevando la contabilidad ya en euros, claro esta—. Ahora toca intentar vender el cenicero del coche, pues el utilitario ya lo anunciaron hace cuatro, ocho o dieciséis años. Toca sacarle lustre a un certificado de buenas prácticas del maestro cuando lo que está demandando el populacho es que le reparen las goteras de la escuela.
Además de lo poco creíble, incluso para ellos mismos, que suenan algunos discursos, —casi siempre llenos de propuestas tan rimbombantes como vacías de contendido y, lo que es más importante para ellos, sin la mayor utilidad práctica una vez se llegue a tocar poder, que al final es de lo que se trata—, todavía hay quien da un paso más y aprovecha determinadas visitas para cargarse de argumentos con los que justificar nuevas demoras en obras comprometidas hace décadas y para las que habrá que aguardar otro tanto para que se concreten en algo.
En esta última categoría habría que incluir la visita de la jefa de obras en España a la ciudad con la que Ponferrada debería estar unida desde hace años por autovía, pero que por falta de voluntad y ganas —de unos primero y de otros después— se está frustrando. Una visita sin nada nuevo que llevarse a la boca —¡y mira que hay cuestiones que aclarar!—, aunque, si nos atenemos a lo que nos cuentan desde la zona de los Cañones del Sil, nos podemos dar por bien librados, no en vano, éstos apuntan a que el Ministerio volverá a marear la perdiz sacando, nuevamente, a información pública este tramo del proyecto. Así las cosas, para la próxima semana se anuncia primer espada en Ponferrada... Visto lo visto, no me haría muchas ilusiones.