EL GALLO
Un aviso que ya no luce
El principal acceso desde el oeste hacia la capital leonesa cambió radicalmente su imagen en apenas un par de décadas. La avenida párroco Pablo Díez, tanto en su tramo de Trobajo del Camino como ya en el barrio de Paraíso-Cantinas se fue poblando, lo que generó la apertura de nuevos viales y de manera paralela de cruces peligrosos. La situación ha llevado al Ayuntamiento de San Andrés a instalar nuevos semáforos para regular esas intersecciones hasta llegar a la situación actual, cuando se supera la decena de sistemas de regulación para facilitar el tránsito de peatones, limitar la velocidad y dar paso en esos cruces.
Uno de los semáforos genera un cierto peligro. Es el que fue colocado en el llamado puente de Miguélez, en el cruce de párroco Pablo Díez con las calles Príncipe y Antonio Vázquez Fernández. Tras instalarlo se detectaron problemas de visibilidad para los vehículos que transitan en dirección a León y se tuvo que colocar un avisador previo en la parte más alta del puente que cruza sobre el ferrocarril. Pero el aviso ya no es tal porque hace varios meses que no luce por lo que los conductores se encuentran directamente con un semáforo que no ven hasta unos pocos metros antes.