Diario de León

TRIBUNA

¿Qué le estáis haciendo a León?

Publicado por
joaquín cuevas aller. escritor
León

Creado:

Actualizado:

E n las historias de España, incluso en las más voluminosas, se puede leer que en el año 1230, con la subida al trono de León de Fernando III el Santo, hijo de Alfonso IX, el Reino desapareció para siempre, integrándose en el Reino de Castilla. Asimismo muchos historiadores de todos los tiempos, tertulianos y otros que presumen de expertos en Historia y de todo aquello que le pongan por delante, son de la misma opinión. Ninguno de esos «expertos» aporta un solo documento que demuestre la verdad de su afirmación. Es lógico que no lo aporten porque no existe documentación alguna que demuestre que esa afirmación es auténtica. En cambio, sí existen cientos de documentos que demuestran lo contrario, que el Reino de León siguió el curso de la historia independientemente de los otros reinos cristianos de la península ibérica, incluida, por supuesto Castilla. En mi libro León en la época más confusa de la Historia de España el lector puede encontrar una gran parte de esos documentos.

Esta supuesta integración del Reino de León en Castilla es el inicio del declive del Reino de León que, además ha hecho mucho daño a España. Esa supuesta integración fue la excusa para crear el engendro de la autonomía de Castilla y León. Desde la Edad Media la región leonesa se ha ido construyendo dignamente, estando la provincia de León entre las más desarrolladas de España. Es natural, siempre tuvo muchos recursos económicos para conseguir. Pero ese desarrollo se truncó en 1983 al integrarse León en Castilla. El expolio de las principales fuentes de riqueza, incluso las humanas con el abandono del mundo rural por parte de la administración autonómica, ha hecho que León haya sido la provincia española que más se ha empobrecido de España. Lo peor es que la administración autonómica está muy satisfecha con lo que hace con León.

En las campañas electorales el PP suele atacar al PSOE diciendo que los socialistas tienen varios discursos, dependiendo del lugar donde hablen. Es posible que tengan razón. Pero el PP debe ser consecuente con sus propias palabras y decir lo mismo en cada autonomía. En concreto, en la autonomía de Castilla y León tenemos algunos ejemplos.

El consejero Tomás Villanueva ha dicho que lo que es bueno para Valladolid es bueno para toda la autonomía. El consejero José Antonio de Santiago Juárez ha dicho que la culpa de que se esté cayendo la Catedral de León es de los leoneses. El propio presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, ha dicho que los leoneses somos unos cavernícolas. El alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva ha dicho que el declive de León es culpa de los leoneses porque no nos tomamos las cosas en serio. Éstas son algunas de las perlas que nos dedican de vez en cuando algunos políticos populares.

Me gustaría oír a los populares leoneses decir algo sobre esas opiniones, pero no, están callados. Podrían puntualizarlas. Por ejemplo, podrían explicar por qué ha sido bueno para León construir el pantano de Riaño para regar decenas de miles de hectáreas de la provincia de Valladolid y secar León.

Por ejemplo, explicar por qué es bueno para León la construcción de una autovía que saliendo de Oporto hacia Francia pase por Valladolid, en lugar de construir la autovía Braganza-León.

Por ejemplo, programar la construcción del llamado Corredor Atlántico, un tren Ave que saldrá de Aveiro y Oporto con dirección Francia y que pase por Guarda, Valladolid y Burgos en lugar de pasar por Braganza, León y Burgos.

Por ejemplo, obligarnos a los leoneses a ser castellanos por decreto.

Por ejemplo, obligarnos a los leoneses a comer lo que la Junta diga, guste o no guste.

Por ejemplo, ningunear a León, eclipsando la gloriosa historia leonesa endosando a Castilla las gestas leonesas.

Por ejemplo, explicar por qué es bueno para León centralizar absolutamente todo en Valladolid y, así un largo etcétera. Yo preguntaría a los políticos leoneses, a los que ordenan y mandan, si van a terminar la actual legislatura y presentarse a la próxima obedeciendo ciegamente todo lo que ordene la Junta.

León está gobernado por políticos que debieran ser nuestros servidores. Los leoneses estamos en realidad en manos de unos políticos que se creen dueños y señores del cortijo y como tal se comportan y, a veces, con muy mala educación. En mi ya larga vida he conocido durante mis estudios y en el trabajo a muchos castellanos de casi todas las provincia, gente magnífica. Con algunos de ellos aún conservo una gran amistad. Nunca encontré a un solo castellano que se sintiera leonés. Algo que encuentro muy natural, el castellano ni es ni se siente leonés, como el leonés ni es ni se siente castellano. Eso no quita para que castellanos y leoneses puedan tener buenas relaciones.

La manipulación de la Historia ha sido la excusa para la formación de este engendro de autonomía donde León no pinta nada. Si eres y te sientes leonés eres un apestoso cavernícola sin opción a nada. Tenemos la prueba con lo sucedido a la Casa de León en Madrid: La Junta le ha retirado la subvención por ser leonesa. En cambio si eres o te sientes castellano puedes gozar de todas las opciones. El trato que está dando la Junta a León, no sólo es de mala educación y falta de respeto, es un desprecio a todo lo leonés.

La integración de León en la autonomía de Castilla en 1983 ha provocado una crisis en la región leonesa que la ha hecho más pobre, menos poblada y más envejecida. Lo menos que se le puede exigir a un ser humano es que sea educado y, con mayor razón a un presidente de gobierno autonómico. ¿Qué le estáis haciendo a León y por qué? Es evidente que los políticos que han metido a León en este atolladero no lo van a sacar de él. Al contrario, la política seguida por la Junta es de ninguneo de todo lo leonés, eclipsando la Historia de León como si no hubiese existido. Tendrán que ser otros políticos, honrados, honestos, políticos que eliminen las autonomías o hagan grandes reformas estructurales en ellas, políticos que den preferencia a los intereses de los ciudadanos antes que a su nómina, políticos con valores éticos porque, según Einstein, un hombre sin ética es una bestia salvaje soltada en este mundo.

tracking