AQUÍ TE ESPERO
A sólo un clic
El mundo está cada vez más globalizado. Desde que existe Internet hay un montón de cosas que pueden hacerse de forma más cómoda, rápida y segura. Todo está a un click. Por eso no llego a comprender que ciertas cosas se sigan haciendo como en el siglo pasado, cuando la Red no existía, o cuando su uso no estaba tan generalizado como hoy en día.
Se me ponen los pelos de punta sólo de pensar que con un simple click se podría haber evitado la tragedia que acabó con un avión estrellado en los Alpes, simplemente porque el copiloto no atravesaba un buen momento emocional y psicológico. Parece mentira que en Alemania también sigan utilizando métodos del siglo XX. Métodos que han supuesto la muerte de 150 personas, porque una de ellas quisiera dejar este mundo haciendo el mayor ruido posible, para que todos hablaran de él. Y lo consiguió. Pero independientemente de si la suma de casualidades hizo que Lubitz pudiera quedarse solo en la cabina para estrellar el avión en uno de sus sitios favoritos, lo que me aterra es pensar que con un simple click no hubiera podido llegar a sentarse esa mañana en el asiento del copiloto.
Me explico: Lubitz fue al médico días antes y éste le dio la baja laboral. Como en el siglo XX (creo que en el XIX no existía tal medida) el paciente recogió el impreso que le dio el médico y sólo tenía que llevarlo a su empresa para que fuera efectiva la baja. Pero ya lo tenía pensado y por eso rompió el impreso y se fue a trabajar tan tranquilo, con la idea de hacer su último viaje, pero acompañado por 149 personas que no tenían tal intención ese día.
Supongo que en Alemania, al igual que en la Seguridad Social española, los médicos disponen de ordenador en su consulta. Supongo que tampoco será muy difícil conseguir que ese impreso de baja que ellos generan pueda —con un click— llegar a la empresa correspondiente. De ser así, la empresa al recibir la baja no hubiera incluido el nombre de Lubistz en el cuadrante para cubrir los vuelos. Y así el copiloto no habría podido llegar a sentarse en la cabina, porque habría otra persona realizando esa tarea. Sólo un click y no hubiera ocurrido el desastre.
En España pasa lo mismo. Tenemos que seguir llevando el parte de baja a la empresa, cuando lo podría enviar el médico en cuanto lo da. Son burocracias que a muchos pueden crear problemas y también acabar en tragedia.