CORNADA DE LOBO
Memoria y deber
T iene todo tenderón o concejalín, todo listín o señorón, el secreto sueño de que un día le pongan su nombre a una calle en su pueblo... y no digo ya en su ciudad, donde ahora sobran calles in albis de cuando la Burbuja (¡champán y mujeres!), así que es fácil pillar callejero aunque sea en un andurrial... en León, si el jebo meritorio es además papón meneao, lo tiene chupao... aunque muchas veces a los vecinos de esas aceras no les dirá nada ese nombre tan largo, picudo o vulgar que confunde a parientes y amigos cuando quieren visitarles y no recuerdan su dirección nipadiós.
Estamparse en el callejero.
Vaya subidón.
Lo malo es cuando te apean, que por lo mismo que te ensalzan unos, otros te lapidan... ¡qué horror tan vergonzante llamarte Cristina de Borbón y ver que el rótulo que te nombraba en una avenida de Palma de Mallorca lo descuelgan a martillazos dos rudos obreros municipales escachando al final la honrosa placa de piedra!...
La historia de España es una sucesión de levantamientos de estatuas con enfervorizada gente al pie aplaudiendo y, al fondo, otra gente esperando que dé la vuelta la tortilla para abatirlas. Porque quien a callejero mata, a callejero muere... ¿qué esperaba el franquismo tras robar todas las calles que le olían a república en las que hizo desfilar a todo su santoral político-militar con una chapa en cada esquina?... ¡y todavía hay quien se extraña o se ofende hablando de rencores y revanchas!...
Memoria... desmemoria...
Se escandalizaron muchos al oir decir a García-Margallo hace días que había que «honrar y renovar el deber universal de memoria » en un homenaje en Mauthausen a los españoles muertos en ese campo de concentración. ¿Y los españoles víctimas de barbarie incivil que aún yacen como perros en cunetas?, ¿qué memoria les tiene este gobierno que desoye la recomendación de la ONU para que se resuelva de una vez esa ignominia?, ¿tendrían que darse por contentos esos huesos con ver apeados del callejero a Mola o Jose Antonio?, y de paso, ¿por qué no se amplía esa memoria a tanto rey tirano o cacique infame que aún campan por ahí?...