PANORAMA
Los pobres ricos
D el salvamento de náufragos se están ocupando preferentemente algunas personas que no saben nadar, pero son expertos en guardar la ropa. El Banco Central Europeo ha acudido en auxilio de Grecia, no en memoria de Tales de Mileto, sino para echarle una mano a Tsipras, que ha firmado un acuerdo con Putin en Rusia porque sabe que la UE ya no es el centro del mundo. Tiene toda la razón, porque el mundo está descentrado. Lo que importa más es que los deudores obtengan créditos para poder pagar. Por eso se están manifestando hoy domingo en Atenas miles y miles de griegos. Se han administrado muy mal, tirando a fatal, pero se resisten a pasar del Partenón al «corralito».
¿Dónde se esconde el dinero cuando las cosas cambian para quienes lo acumulan? Según León Bloy, para saber la opinión que tiene Dios del dinero basta fijarse en la gente a quien se lo da. Era eso que solemos llamar un resentido, con razón y con sentimiento. Desde los dieciséis años le ayudó a su padre a lavar capiteles dóricos, que debe ser una tarea pesadísima. Escribió muchos libros y murió en la pobreza, que siempre le fue fiel. ¿Qué opinaría hoy aquel profeta iracundo si viviera? Más de 30.000 millones de euros han salido de los bancos helenos. La fuga de capitales se ha convertido en una auténtica desbandada. Los pobres griegos que aún eran ricos siguen siéndolo, pero se llevaron el dinero más lejos. Por eso están reunidos los jefes de Estado en Bruselas.
No es fácil reestructurar las deudas, pero tampoco es sencillo adquirir unas nuevas porque como nadie se fía de nadie, ninguno da algo a fiado, aunque Mario Draghi siga inflando los balones de oxígeno y amplíe los fondos de emergencia.
Algunas cosas tienen que cambiar tanto allí como aquí. En Grecia hay jubilados de 55 años y entre nosotros se desahucia a personas que seguirían en su casa y en su trabajo si no les hubieran quitado las dos cosas.