La opinión del lector
Parques de bomberos,
¿en la mediocridad?
H ace un par de semanas, recorriendo pueblos de la provincia de Valladolid, tuve la suerte de charlar con un bombero a la puerta de uno de sus parques, se respiraba profesionalidad por los cuatro costados. Me cuenta que son cien profesionales repartidos en cinco parques comarcales. A los pocos días de esa conversación, el señor Martínez Majo (nuevo presidente de la Diputación), presumía de «puertas abiertas», una nueva época de diálogo que se termina en el mismo momento en el que le preguntan por los bomberos... ¡no se plantea la red de parques comarcales ni por lo más sagrado! En ese instante me vienen a la mente dos imágenes, la del bombero: un hombre de porte esbelto y espigado que da seguridad sólo con verlo, y la de los voluntarios de Astorga, con una edad avanzada y un físico demoledor, ¡perdónenme si me leen! Me pregunto si, llegado el caso, el señor Martínez Majo, o el propio alcalde de Astorga que apoya el mismo modelo, elegirían ser rescatados o auxiliados por uno u otro. No deseo que así ocurra, claro está, pero debemos ser conscientes que cada año se producen siniestros importantes en nuestra provincia y que el día menos pensado podemos vernos envueltos en una situación límite. ¿De verdad hay que mirar el precio cuando hay vidas en juego? Señores políticos, no nos condenen a la mediocridad de un servicio de «voluntarios» (entrecomillado, porque cobran por ello) que ha sido desastroso en la última década en Astorga y en La Bañeza. Demuestren que algo ha cambiado en la política provincial, salgan de su enroque y busquen alternativas razonables, lo barato suele salir muy caro.
Despedida de un grande
E sta carta va dirigida a una persona cuya entereza y persistencia ha sido ejemplo de muchas generaciones en el mundo del balonmano. Desde categorías inferiores hasta división de honor, Daniel Gancedo ha sido padre, hermano y sobre todo amigo de muchas personas entre las que me incluyo. Este año pone punto y final a su trayectoria como entrenador de este maravilloso deporte, amado y muy seguido en nuestra cuidad. Desde aquí mostrarle la pena ante la noticia de su retirada, no sólo mía, sino de todas mis compañeras y amigas que han estado con él muchísimos años, e incluyo a todas esas generaciones a las que ha enseñado y transmitido motivación, insistencia y sobre todo ganas para ganar. Un abrazo mister, y mucha suerte en la nueva y maravillosa etapa que te espera. Gracias
Minusvalía en San Andrés
E s algo aberrante que personas con minusvalía vayan a las piscinas municipalesy paguen como una persona normal. Los trabajadores no saben las bonificaciones y el concejal menos. Alcaldesa, ¿cómo vamos a llegar a buen puerto? Cambie de tripulacion. Necesitamos gente ambiciosa y capacitada.