Diario de León
Publicado por
leónConstantino Morán García.
León

Creado:

Actualizado:

Lo malo conocido

E n la recta final de esta extraña, disputada y un tanto convulsa campaña electoral, muchos ciudadanos se debaten en una profunda y razonable duda con respecto al destinatario de su papeleta electoral, al que quieren hacer depositario de su esperanza de un futuro mejor.

Recibimos en el buzón octavillas llenas de promesas, y listados llenos de nombres que piden nuestro voto para conseguir su legítima aspiración: ocupar un puesto en las Cortes generales. Muchos de estos nombres son conocidos (algunos incluso demasiado), pero otros, los llamados «emergentes», son absolutamente desconocidos, lo cual no es bueno, especialmente para ellos, pero tampoco para los votantes que queremos saber de dónde emergen.

Me he fijado al azar en uno de ellos, y juro que lo he hecho de forma aleatoria. Se trata del cabeza de lista por León al Congreso, del partido Ciudadanos. Ocupa este puesto de forma casual, tras la precipitada huida de su predecesor, sorprendido, al parecer, en flagrante mentira acerca de su titulación universitaria. Todo ello presuntamente... no faltaba más.

Volviendo al candidato, todo lo que ha trascendido, al menos que yo sepa, de la biografía de este Sr. Bueno (se trata de su apellido, lo cual no impide ni presupone que lo sea), es que tiene 50 años y que los tres últimos los ha pasado en el paro, lo cual no es necesariamente negativo, excepto para él y su familia. Escasa información pública en la tarjeta de visita de una persona que pretende, legítimamente sin duda, sentarse en un escaño del Congreso de los Diputados.

No estaría mal que la televisión local, a imagen de las nacionales, convocara un debate o al menos una presentación ante las cámaras de los principales candidatos, especialmente los recién llegados. Sería muy saludable que nos contaran quienes son y a qué dedican el tiempo libre. Cual es su experiencia, su proyecto vital y político, su nivel académico y, sobre todo, que demostraran sus dotes parlamentarias y su capacidad retórica, herramientas ambas que deberán utilizar para defender desde el escaño parlamentario, los intereses de los ciudadanos que, con su voto, los colocaron en dicho escaño. De lo contrario, los leoneses que de suyo son pragmáticos, tradicionales, precavidos y moralmente conservadores, léase cazurros, preferirán una vez más lo malo conocido.

tracking