AQUÍ TE ESPERO
Una cara chapuza
Creo que ese es el nombre que le cuadra, por cuanto es una cosa pero quieren que parezca otra. Yo, la verdad, no lo veo. Me refiero a la «semipeatonalización» de Ordoño. Por mucho que lo expliquen, la «semipeatonalización» no es carne ni pescado. O sea: no es lo que tiene que ser. Y si nos saliera gratis podríamos aceptarlo al no costar un duro, pero no es el caso.
Nada menos que 780.000 euros de vellón es el precio que costará (bueno, es en lo que está valorado el proyecto y que Poridad dice que reserva esa cantidad. Lo que realmente cueste cuando se acabe, porque se acabará por mucho que se demuestre su ineficacia, eso ya lo veremos. O, peor, ya lo pagaremos aunque no lo veamos ni nos lo digan...) darle un lavado de cara a una calle emblemática, en la que se ha despilfarrado dinero a manos llenas desde hace 18 años, como un pozo sin fondo que ahora continuará.
Porque la solución real no creo que esté en elevar la calzada, después de quitar los adoquines que se mueven más que las barandillas del puente, rellenarla con asfaltado de caucho que por lo menos evitará el ruido (esto será lo que más se note, sin duda), aunque el suelo seguirá temblando cuando pase un autobús, que continuarán pasando en la «semipeatonalización» y todos tan contentos, viendo que no podemos ir tranquilos por un Ordoño sin vehículos, pero exactamente igual que no se puede ir tranquilo por la calle Ancha, porque si te la haces entera y no te tienes que apartar en todo el trayecto creo que te dan un premio.
La «semipeatonalización» de Ordoño, además de para gastar una millonada, para que no pueda pasar cualquier vehículo y colapsar las demás calles, para que tampoco puedas ir descuidado por ella, para que gastes tiempo y más gasolina al dar un rodeo si quieres ir de Guzmán al principio de Padre Isla, pues además de para todo eso servirá de proyecto piloto para que nos acostumbremos a convivir con vehículos que pasen a nuestro lado mientras vamos andando, que creo será el futuro del tren de Feve, si es que antes no se lo carga definitivamente nadie.
Así que, acostumbrémonos a que cada día sea más difícil ir por las calles. Y todo, porque en Poridad todavía no son conscientes de la ciudad que tienen y van de idea brillante en idea brillante. Déjen Ordoño como está (arréglenlo para que no se mueva el suelo) o peatonalícenlo, pero que sólo pasen peatones. Medias tintas, no.