cartas al director
Semblanza del P. Maximino
E l P. Maximino Fernández falleció el pasado 22 de marzo. Este agustino fue un gran educador, de grato recuerdo para los antiguos alumnos y durante muchos años consiliario de la Asociación de Antiguos Alumnos Agustinianos de León. Acabábamos de estrenar la primavera y un golpe seco, increíble, nos sacudía a toda la familia agustiniana leonesa. Apenas hace un mes su robusta salud se vio alterada por un serio achuchón cardiaco que con su proverbial fuerza fue capaz de superar aunque anímicamente quedó muy afectado. Aún conscientes de la seriedad de su padecimiento, nada nos hacia pensar en un desenlace tan fulminante. El P. Maximino, asturiano de pro de los de Teverga, había entregado toda su vida al servicio de la Orden de San Agustín. Con convencimiento y sin reparos. Era un agustino de los pies a la cabeza. Desde los inicios de los años 50 cuando fue ordenado sacerdote tras su paso por el Seminario de Calahorra dedicó toda su vida a la docencia y a la pastoral. Tras iniciar estudios de Filosofía y Letras en La Habana y Santo Domingo, compatibilizándolo con las labores docentes y pastorales, realiza los estudios de doctorado en la Universidad Central de Madrid. Continuó con su labor educativa en los Colegios de Valencia, Madrid y León. Siempre estuvo ligado a tareas de dirección de los colegios donde ejerció. Estaba en posesión de la Medalla del Trabajo y de la Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio. Llevaba viviendo en León desde 1973 ininterrumpidamente, por lo que estaba íntimamente integrado en la sociedad leonesa. Apasionado del deporte y pionero de algunos de ellos, por sus clases pasaron generaciones de leoneses que él era capaz de recordar y ubicar en el tiempo años después con toda precisión y lujo de detalles para sorpresa de todos aquellos que disfrutamos de su amistad. También estuvo muy imbricado en la labor pastoral de la parroquia dirigiendo y asesorando a distintos grupos de feligreses. Pero permitidme que presuma de que él se sentía especialmente orgulloso de su labor como consiliario de la Asociación de Antiguos Alumnos, cargo que ejercía desde los 90 asistiendo puntualmente a todas las reuniones.
Gran conversador, con prodigiosa memoria, afable y simpático, siempre pendiente y atento a los problemas de los que le rodeaban. Un gran fraile, un gran profesor, un gran consejero y una maravillosa persona. Los que tuvimos el placer de poder tratarle de forma más cercana podemos dar fe de lo que os digo y se nos va a hacer muy difícil no verle el día de La Patrona. Se marchó al empezar la Semana Santa y ya está con toda seguridad disfrutando de la Paz Eterna junto a su venerada Madre del Buen Consejo. A toda la familia agustiniana se nos ha ido un referente, y a muchos un amigo. Descansa en Paz.
José Ignacio Gómez Campillo.
Asociación de Antiguos Alumnos Agustinianos de León
Fe de errores: El número de cuenta que la familia de Adam, un niño autista de Veguellina de Órbigo, ha habilitado para recaudar fondos para adiestrar un perro que ayude al niño es ES5900755792200700421350.