TRIBUNA
¿Ateísmo o persecución religiosa?
A hmed Salman Rushdie publicó en septiembre de 1988, Los versos satánicos. Se provocó una controversia inmediata en el mundo musulmán debido a la supuesta irreverencia con que se trata al profeta Mahoma. El 14 de febrero de 1989, un edicto religioso, instando a su ejecución, fue leído en Radio Teherán por el ayatolá Ruhollah Jomeiní, líder religioso de Irán. El edicto acusaba al libro de «blasfemo contra el Islam». Además, Jomeiní acusó a Rushdie del pecado de «apostasía», el abandono de la fe islámica que según los ahadiz, o tradiciones del profeta, debe castigarse con la muerte. La acusación de apostasía se debió a que Rushdie a través de la novela afirmaba no creer ya en el Islam. Jomeiní hizo un llamamiento a la ejecución del escritor, y también a la ejecución de aquellos editores que publicaran el libro conociendo sus contenidos. Rushdie tuvo vivir en la clandestinidad. Aún hoy no se sabe dónde está.
Hay políticos que viven obsesionados por y contra la religión. No cualquier religión, de una manera especial, la cristiana y, en España, la católica. No sé si los políticos fueron traumatizados por la religión en su época de estudiantes. Ignoro si los políticos fueron estigmatizados por algún signo religioso. No creo que la religión haya marcado sus vidas porque les prohibía cometer determinados hechos. No creo que quedaran tarados porque en algún momento quitaron por delante a algún enemigo que odiaban. No sé, si cuando cometían sus fechorías, se acordaban de los diez mandamientos y en su interior les comía el remordimiento. No sé si algún representante de la Iglesia pudo acosar a algún político cuando era niño o adolescente.
Puede ser que algún o algunos políticos usurparon tanto, robaron, que se acordaban que en el colegio cuando se impartía religión el profesor les recordaba que el séptimo mandamiento decía no hurtar y que para ser perdonado debía devolver lo hurtado sino no podía ser absuelto. No sé si ciertos políticos ven la religión como freno a sus desmanes. Lo que sí sabemos, vemos, oímos y se propone que la religión hay que eliminarla.
En la Comunidad Valenciana, gobernada por los socialistas y podemistas más los independentistas, ya es un hecho real. Están eliminando conciertos de la enseñanza privada a partir de infantil, porque en la escala de adoctrinamiento hay que empezar con los niños. A través de la escuela, haremos hombres y mujeres libres de toda religión y, formaremos mentes que serán adictos y adeptos a nuestra causa que empieza con los niños.
Los representantes de los partidos de izquierda y, sobretodo de extrema izquierda, en sus currículos manifiestan ser: comunistas, marxistas, anticapitalistas y ateos. Lo amamantaron, algunos, ya desde el ambiente familiar o bien en la universidad tomaron el prefijo anti para oponerse a todo lo religioso. Se emborracharon de las doctrinas filosóficas del siglo XIX.
Friedrich Nietzsche escritor, filósofo alemán, con declaraciones anticristianas en muchas de sus obras como, El Anticristo . Famoso por su frase, Dios ha muerto. Harlan Ellison, escritora de ciencia ficción, acuña la frase: La religión es el último vestigio de la barbarie.
Vladimir Lenin, como la mayoría de los marxistas, pensaba que la religión es órgano de la burguesía utilizada para el amparo de la explotación de la clase obrera. William Blake, poeta y pintor muy espiritual, veía la religión organizada como un estamento opresor
El ateísmo de Estado se ha impuesto históricamente en los países socialistas como la antigua Unión Soviética, China y Cuba. En ciertos países iberoamericanos, si bien el comunismo no se pronuncia, porque la sociedad no lo aceptaría, lo solapan y aparece en Venezuela con el nombre de chavismo.
De acuerdo a Karl Marx, la religión es una herramienta utilizada por las clases dirigentes para aturdir a las masas desfavorecidas, que la utilizan como recurso para aliviar su sufrimiento a través de la emoción religiosa. Las clases dirigentes, obedeciendo a su propio interés, instalan la convicción religiosa de que el sufrimiento presente conducirá a la felicidad futura, en la otra vida. Por lo tanto, mientras el público tenga fe en la religión no habrá ningún intento serio para entender y superar la verdadera razón de sus sufrimientos que, en opinión de Marx, provenían del capitalismo. En ese sentido, Marx consideraba que la religión podía ser definida como el «opio del pueblo».
Y en España ¿qué dicen los representantes de los partidos de izquierda o extrema izquierda? En las redes sociales se declaran ateos y la educación debe ser, laica. Eso significa la religión fuera de la escuela en todos los sentidos. Este proceso socio-político antirreligioso ha provocado un cúmulo de despropósitos que, llevados por un protagonismo sin sentido, conduce en materia de religión a no sólo ser, ateos, imponer el laicismo en todos los ámbitos, sino a culpar a la Iglesia y a la religión de todos los males. Protagonistas como el actor Willy Toledo, eu escribió en Facebook: «Me cago en la Fiesta Nacional (yo me quedo en la cama igual, pues la música militar nunca me supo levantar)», «me cago en la Monarquía y en sus monarcas», «me cago en el descubrimiento», «me defeco en los conquistadores codiciosos y asesinos», «me cago en la conquista genocida en América», «me cago en la Virgen del Pilar, y me cago en todo lo que se menea. No hay nada que celebrar y sí mucho que defecar. Boas noites».
‘Contra la sagrada opresión: ama como quieras’. La Asociación Endavant (Organizació Socialista de Liberación Nacional) ha difundido un cartel en el que aparecen la Virgen de los Desamparados y la Virgen de Montserrat besándose para difundir la la manifestación del orgullo gay de Valencia.
Dos incendios registrados en iglesias de Narón (La Coruña), supuestamente intencionados, o las pintadas en la capilla de la Universidad Autónoma en Cantoblanco.
¿Por qué este tipo de personas que abominan y vejan a la religión católica no se atreven a entrar en una mezquita y hacen lo mismo? Tendrían la misma sentencia que Salman Rushdie y se verían obligados a vivir en la clandestinidad y desaparecerían de la vida política. ¿Estamos ante una nueva persecución del 36? No volvamos la vista a la historia porque mucho tiene que decir en materia de persecución religiosa la extrema izquierda.