A ver si para el siglo que viene
L eo en la última de este periódico que astrónomos rusos han dado a conocer lo que podría ser la captación de una señal de radio extraterrestre. Mira que bien. Pues no es por chafar el hipotético encuentro en la tercera fase, pero tampoco les conviene a los señores y a las señoras alienígenas hacerse muchas ilusiones con lo que en nuestro planeta se van a encontrar. Ya no es lo que era. Vale, tenemos chorizo de León. Vale, tenemos fútbol. Vale, tenemos películas de Chuck Norris. Todo eso y mucho más justificaría recorrer millones de años luz para venir a conocernos. Pero también tenemos a Donald Trump, que puede recibirles a misilazos, si para entonces es presidente y se les ocurre llegar sin papeles ¿Y en España? Pues... depende donde aterricen. En efecto, esto ya no es lo que era. Antes habríamos salido todos a recibirlos cantando al unísono «Extraterrestres/ os recibimos con alegría», que se entiende aquí y en Gamínedes, ahora, en cambio, se lo pueden cantar en euskera, catalán o gallego. «O en lleunés», esgrimirá susceptible mi vecino leonesista. Un lío de diccionarios. Los científicos rusos han comunicado la existencia de la enigmática señal, captada ya hace un año,, pero, a la vez, muestran su escepticismo, porque la misma no es muy explícita, no dice, pongamos por caso: «Somos extraterrestres y tenemos tentáculos. ¿Cómo quedó la Ponferradina?». No funciona así el sistema cósmico de mensajería. Primero nos mandarían una petición de amistad en Facebook. Y luego un mensaje escueto, a ver qué pasa, del tipo «Hola, llegaremos en el año 2337. No temáis, somos vegetarianos». Con nosotros, toda precaución es poca.
El resto de la comunidad científica se ha mostrada interesada pero escéptica. Como también algunos nos lo mostramos cuando nuestro querido Jesús Calleja partió en busca del Yeti. Haberlo ha de haberlo, pero como cuando sale se viste de incógnito no hay manera. Y no la hubo.
Mientras, en nuestro Parlamento, algunos diputados hablan y se comportan en ininteligible. Para esto suyo no hay diccionario que valga. ¿Alternativas de gobierno, terceras elecciones? Siente uno ganas de perderse en Marte, pero hasta ahí aún no llega el Alsa. Lástima, a ver si para el siglo que viene.