cartas al director
Rita Barberá
L a muerte de todas las personas es siempre una desgracia que tenemos que lamentar, pero la de Rita Barberá es enormemente significativa, ya que fue una persona horada y capaz, que dedicó su vida a intentar resolver los problemas de los españoles, no sólo los de su partido y los de los valencianos, que fue junto a Manuel Fraga referente del bien hacer en el Partido Popular. En el Congreso de los Diputados —supongo que todavía lo es de España— hemos asistido al bochornoso espectáculo de ver como se ausentaron, para no guardar un minuto de silencio, los ‘borregos/as’ que pastorea un arreador de borregos, al que no puedo darle el título de pastor de ovejas, título que llevamos muchos españoles con orgullo de serlo. Por otra parte, las ovejas se ofenderían si se las compara con semejantes individuos/as.
Si yo fuera de la familia de la Sra. Barberá no admitiría las supuestas condolencias de todos aquellos que son los responsables de, al menos, el deterioro de su salud y que son:
1º) Los que la han condenado mediáticamente por un ¿supuesto blanqueo de capitales?. Si 1.000 euros, supuestamente donados o prestados a su partido, para financiar ¿unas cervezas?, pues no dan para más, unos gastos de campaña electoral, son un blanqueo de capitales, ¿Cuántos son un blanqueo de un capital?
2º) Los jueces que han admitido a trámite, como posible delito de blanqueo de capitales, la posibilidad de que se devolvieran los 1.000 euros, por los que seguro ya se había pagado los impuestos del IRPF, pues habían sido declarados en la declaración de la renta, por tanto aún en el supuesto de que sea verdad esa donación, no puede haber blanqueo de capitales, traídos de uno de los muchos paraísos fiscales que tan bien conocen los ladrones de guante blanco, que proliferan entre los políticos de todos los pelos y colores.
3º) Los diputados/as del PP, que ahora no se ahorran palabras de elogio para Rita, que se consideran sus amigos/as, que no dudan de su honradez, de valoran infinito lo que hizo por Valencia, por el PP y por España, pero que si hubieran sido coherentes con lo que dicen ahora, le hubieran dicho al Pastor mayor del PP y a sus rabadanes/as, que si no defendían a su honrada ¿amiga? que ellos/as, también causaban baja en tan importante rebaño.
4º) El pastor mediocre del PP (y la zagala que le ayudó), que al contrario que el buen pastor, que cuando ha dejado recogido su rebaño en el aprisco, vuelve a los campos a buscar la oveja inocente, a la que unas alimañas han separado del rebaño y se están ensañando con ella, por ser la mejor de todas, llegando a tiempo para rescatarla. Le recomiendo que si quiere conservar sus rebaños se haga con unos buenos mastines, para nosotros, los pastores, son imprescindibles, todos queremos tener los mejores, para dormir tranquilos. ¡Que ustedes duerman tranquilos! Aunque sea en diferido, ¡si pueden!
5º) Los nuevos motriles aspirantes a ser pastores, que por un supuesto blanqueo de 1.000 euros, y en nombre de la regeneración democrática, montaron un espectáculo, de proporciones bíblicas, como si no hubiera otras cuestiones infinitamente más importantes que esos 1.000 putos euros.
Por otra parte me ha alegrado comprobar que el ex presidente Aznar tenía y tiene un gran afecto y una gran valoración de la Sra. Barbrerá, de cuyo comunicado trascribo:
«En relación con el fallecimiento de la senadora Rita Barberá, mi ‘consternación’ por la pérdida de una española orgullosa de serlo y una valenciana que trabajó durante más 30 años por su tierra».
«Su impronta como alcaldesa es incuestionable», «como lo es su figura en el Partido Popular», se lamenta que: «haya muerto habiendo sido excluida del partido al que dedicó su vida y antes de ver archivada la causa abierta contra ella y, con ello, restablecido el buen nombre que siempre tuvo».
Le faltó añadir: «teniendo el carnet número tres y siendo cofundadora, junto a Manuel Fraga, —el político más inteligente y honrado que hemos tenido en España—, del Partido Popular.
José A. Izquierdo. león