OPINIÓN
EDITORIAL: Las vidrieras de la Catedral no esperan
La recaudación de las entradas que se cobran por el acceso a la Catedral de León se ha convertido en la garantía para conseguir que no se detengan las labores de restauración de sus vidrieras. La crisis acabó con las líneas de inversión que lideraban de manera conjunta la Caja y la Junta, para el proceso de consolidación de una de las partes más emblemáticas del templo. Pero el problema es que la vidrieras no pueden esperar la llegada de una mejor coyuntura económica y por ello desde el Cabildo se ha optado por derivar una parte del dinero recaudado en taquilla para poder retomar la puesta el día de dos vidrieras de la Catedral. Serán 240.000 euros y se conseguirá ese objetivo de que la intervención no llegue a detenerse nunca.
El proceso de tratamiento de los vitrales ha conseguido un importante avance desde que se puso en marcha hace bastantes años. Pero aún restan por rehabilitar entre 500 y 600 metros cuadrados sobre un total de 1.800, por lo que el proceso será imprescindible que se garantice durante los próximos tiempos.