fuera de juego
Chispazos
En pleno debate sobre los Presupuestos del Estado, esos que con la ‘nueva política’ nunca más dependerían del mercadeo con partidos localistas, se acumulan las novedades en forma de facturas con daños colaterales para el recibo de la luz. La más jugosa es la que tendremos que pagar porque el ministro que puso fecha de defunción al carbón también firmó el invento de almacén submarino de gas frente a Castellón, ese ‘Castor’ que ya está confirmado que roerá 3.000 millones de euros (que en pesetas son más de 499.158 millones). Sin apenas tiempo llegó la sanción de 128 millones de euros por un arbitraje contra España por las llamadas primas a las renovables, ese ‘chocolate del loro’ que en este primer caso correspondía a esos huertos solares sobre el que nos deben, como mínimo, alguna explicación.
Más cerca nos soplan los vientos de una trama eólica que evidencia que tampoco aquí existía ese oasis sin corrupción al que pusieron nombre en esa Cataluña donde para organizarlo todo mejor lo fijaron en el 3 y el 4%. En Madrid a Esperanza Aguirre le dio vergüenza seguir en política al conocer las andanzas de sus dos delfines, pero por aquí quizá lo superamos sin que nadie diga nada aunque ya son tres los ‘vices’ —alguno con cargo de secretario general del PP en esta nuestra Comunidad— que han tenido pena de telediario con su nombre sujeto con clips a investigaciones y titulares: Merino, Fernández Santiago y Villanueva.
Pero el efecto más directo sobre esta tierra lo tendrá sin duda el cierre de Compostilla II. Se cumplen justo estos días una década de aquella intervención desde La Moncloa para evitar que Endesa cayese en las terribles manos de Merkel. Se optó por el carril italiano, ese que ahora llena la provincia... pero de camiones con carbón de los puertos.
Con ese panorama al abrir este mes el buzón y encontrar la factura eléctrica va a ser como para pensar si no tienen razón los que marcan distancias con este ‘establishment’ que ha defenestrado ese carbón que daba vida a las arterias económicas de la provincia. Pero para la minería no había dinero...
Chispazos. Contrastes entre la bonanza y las travesías por el desierto. Como la que se vivirá El Toralín, donde se dilapidó este año el jugoso fondo de descensos desperdiciando la mejor oportunidad para condenarse en el futuro a buscar el ascenso a golpe de chóped...