EDITORIAL | Rejuvenecimiento para dinamizar las administraciones
La crisis forzó un bloqueo en el empleo público que desde hace tiempo genera problemas crecientes en las distintas instituciones. Los problemas económicos de las administraciones provocaron unos recortes que incluyeron la paralización incluso de la reposición de los puestos de trabajo cuando llegaban jubilaciones. Y como consecuencia las plantillas se han mermado y se ha generado un envejecimiento de ese personal que, en principio está pensado para servir y facilitar la vida a los ciudadanos. Ahora, en un contexto de recuperación generalizada de la economía debe entenderse la apuesta del Gobierno para abrir las puertas a nuevo personal, una circunstancia que hará justicia con toda una generación que se ha esforzado para prepararse, pero no ha contado con las oportunidades suficientes en forma de oposiciones o incluso interinidades.
El Consejo de Ministros dará hoy luz verde a un plan para sacar 20.000 plazas de empleo público. Se prevé que más de 10.300 corresponderán a la Administración General del Estado y para contratar el personal necesario en la Justicia. La cifra de nuevos trabajadores que ha previsto el Gobierno será de 4.285, que se unirán a las jubilaciones en marcha que ahora sí serán cubiertas con nuevo personal.
El impulso al empleo público tiene un efecto dinamizador innegable en la economía y favorecerá que en una etapa de revolución tecnológica accedan personas con formación más actualizada para mejorar las administraciones.