Diario de León
Eduardo Aguirre
León

Creado:

Actualizado:

Hace años metimos en nuestra sociedad el caballo de Troya del populismo, y ahora han empezado a salir enemigos de su vientre. Nuestra confianza se ha visto traicionada, pero también hubo dejación del deber de vigilancia, pues hubo quien nos avisó del contenido que ocultaba. El separatismo catalán nos ha cogido viendo telebasura, o adormilados en el sofá. Pero este pacto entre la burguesía nacionalista y los antisistema no es nuevo. También el nazismo avanzo así en su día, con el respaldo de sectores en apariencia incompatibles. De repente, se llevan las emociones colectivas. El yo crítico se diluye en un nosotros emocional. ¡Queremos más fronteras!, proclaman. «El problema del mundo es que los estúpidos están llenos de convicciones y los inteligentes de dudas», lamentó Bertrand Rusell. Triste comienzo de semana. Me consuela saber que en nuestra ciudad tendrá lugar hoy un gran acontecimiento cultural, un diálogo entre dos autores, alejados por la edad y el lugar de nacimiento, pero cercanos en su entrega a la poesía. Rafael Cadenas ha vuelto a León, de nuevo traído por Abanca, de nuevo en el Club de Prensa de este periódico. Si en la anterior ocasión el diálogo lo estableció con Antonio Gamoneda, esta vez lo hará con una de las voces jóvenes más profundas: Salvador Negro. Qué consuelo ante tanta desazón. Cadenas escribió en Anotaciones: «Un hombre en un apartamento de esta ciudad o de cualquier otra lucha con las palabras». Así es, hasta una frase corta ha de estar escrita con sangre para llevar dentro destellos de verdad. Y también escribió: «Los poetas no convencen. Tampoco vencen. Su papel es otro, ajeno al poder: ser contraste». Contrastémonos.

Pasar a la Historia está al alcance de cualquier desalmado con cuatro ideas fijas, lo importante es el motivo por el que pasas. Cuánto mejor el olvido a ser recordado por el mal que hiciste. Me sobran gran parte de los nombres que aparecen en las enciclopedias.

Muchos españoles tienen la sensación de estar en medio de un naufragio, pero no recuerdan haber embarcado. Lo hicieron. Y se dejaron llevar por el oleaje del pensamiento no crítico. Rafael Cadenas y Salvador Negro son espíritus libres, escogen sus propios mares. Escuchémosles.

tracking