Un proyecto de todos para un PSOE líder
C
uando comencé, hace meses, a trabajar en un proyecto para el PSOE de León lo hice seguro de que era el paso que tenía que dar. Convencido, como muchos compañeros que me acompañan, que defender los valores del PSOE y aplicarlos a un futuro para León eran una necesidad. ¿Quién si no el PSOE puede revertir los datos tan negativos que ofrece León en cada estadística?
Durante los últimos diez años he trabajado para cambiar muchos de estos datos en la ciudad de León. Decenas de propuestas, proyectos e iniciativas para conseguir que las políticas –tan injustas e injustificables- del Partido Popular no dañaran más a los leoneses. Por eso, el paso lógico era intentar llevar a cabo un proyecto para León que, partiendo de esos valores socialistas, pudiera cambiar las cosas.
No podemos improvisar más. No podemos realizar más experimentos. No podemos perder ni un minuto más, porque cada día que pasa, la provincia pierde 15 habitantes. La mitad emigran. Dejan León por su falta de empleo, por su carencia de servicios, porque, en definitiva, se vive mejor en otro lugar. No es casual que todo esto suceda. Y no lo es porque León es una provincia llena de posibilidades: ubicación geográfica en el noroeste, paso obligado para cualquier desarrollo del norte y noroeste nacional; sectores estratégicos punteros como el biotecnológico o el vinculado a las tecnologías de la información y la comunicación y, por supuesto, riqueza natural, patrimonial y artística que abrirían yacimientos de empleo y dinamización económica a poco que existieran un plan de apoyo a las iniciativas.
Pero, durante los últimos años, un agravio sistemático por parte de las instituciones gobernadas por el PP y, por qué no decirlo, un debilitamiento del PSOE han generado el caldo de cultivo necesario para ir arrinconando la provincia a niveles de desarrollo, movimiento económico y empleo que la sitúan en los niveles más bajos del país.
La Junta apostaba por un eje de desarrollo entre Burgos, Palencia y Valladolid que relegaba cualquier posibilidad de asentamiento industrial en otras áreas de la comunidad. Priorizaba comunicaciones, enclaves logísticos, sectores económicos –automoción- en otras provincias a las que tenía, incluso, la desfachatez de derivar los fondos Miner que deberían haber canalizado la reconversión en unas comarcas mineras a Boecillo o Soria. Así León perdía empleo, población y peso dentro de una comunidad autónoma. León perdía cualquier referencia.
Nos llegaron a hacer creer que quienes defendemos estas posibilidades de desarrollo para León somos insolidarios leoneses o leonesistas exaltados. No me importa el calificativo. Acepto cualquiera cuando se trata de trabajar por León, de reivindicar para León.
Meses después, a días de la elección del nuevo secretario general del PSOE leonés, estoy más convencido aún de que hice lo correcto. Y orgulloso. Orgulloso de los miles de militantes que conforman el PSOE de León y que, desde su agrupación, desde su puesto en alguno de estos 211 complejos y diferentes municipios, intentan trabajar por sus vecinos. Porque esta es la clave.
Podremos estar debatiendo durante meses si limitar los mandatos, si el cargo ha de aportar un 10 o un 20% de sus ingresos al partido, de si debemos establecer más cuota para jóvenes o mujeres… pero cada minuto que estemos en debates internos nos distraerá del objetivo final que no es otro que poner al PSOE a trabajar por León. Vosotros, la militancia de cada agrupación, tenéis claro cuáles son los problemas a los que os enfrentáis cada día y cuáles son las posibles soluciones y os prometo que, como Secretario General, seré capaz de canalizar todo lo que nos habéis transmitido en estos meses de trabajo para conformar nuestro proyecto para León.
Estoy orgulloso de encabezar una propuesta dentro del PSOE que aboga por recuperar el liderazgo social de un partido que nunca debió perderlo porque nunca le ha ido mejor a León, nunca ha habido más inversión, más infraestructuras, más proyectos, más empleo que cuando el PSOE ha gobernado. Nunca la Diputación ha sido tan eficiente como cuando la dirigió Alberto Pérez Ruiz con su concepto de desarrollo global para los servicios de la provincia. Nunca se ha pensado tanto en alternativas a los sectores productivos en declive en León que con el PSOE gobernaba en Madrid y, por supuesto, nunca se han mejorado tanto los servicios asistenciales, educativos o sociales que cuando las decisiones se adoptaban desde un ejecutivo socialista.
Ahora, llegado el momento de renovar los cargos orgánicos en el PSOE de León os pido vuestra confianza pero, sobre todo, os pido vuestra ilusión y dedicación. Hacer efectivo el compromiso que firmasteis al afiliaros al partido de trabajar por los demás.
Os ofrezco mi entrega plena a este proyecto, mi experiencia de más de diez años en puestos orgánicos e institucionales que me han permitido conocer cómo hay que hacer las cosas, cómo mejorar el partido para mejorar León. Como decía, no podemos perder más tiempo, no podemos improvisar. Completaremos un equipo de trabajo capacitado para liderar todo este cambio, con los mejores de cada agrupación, de cada comarca, con los comprometidos; una ejecutiva que se ponga al servicio de partido, de los militantes, y un partido que se ponga al servicio de los leoneses. No será fácil, pero es posible. En ello hemos puesto ya nuestro empeño.