Alcohol de importación
Como mínimo perplejos estaban los leoneses que paseaban ayer tarde por el entorno de Sáenz de Miera al ver las hordas de jóvenes que vomitaba la estación de autobuses armados con bolsas a reventar de bebidas con y sin graduación. Dicha efusión de visitantes da que pensar. ¿Será que al albor de la Semana Santa ha surgido un nuevo mercadillo callejero de licores variados y vendidos al peso o será que Genarín pasó anoche del botellín al botellón?. Ante semejante avalancha, poco podrían hacer los esforzados trabajadores del servicio de limpieza que ya desde mediodía circulaban al volante del camión de recogida de basura haciendo desaparecer los residuos acumulados al lado de los contenedores para adecentar, en lo posible, la imagen del centro de la ciudad. Tampoco estarán hoy de muy buen humor los hosteleros que hayan experimentado en sus barras los efectos de la masiva ‘importación’ de bebidas desde los lugares de origen de estos turistas de la noche que seguro habrán dejado su huella en la ciudad.