Diario de León
Publicado por
javier tomé
León

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La política es circunstancia y, en demasiadas ocasiones, ignorancia tan pura y dura como la demostrada por la ínclita Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, que prescindiendo de cualquier vínculo con lo racional se ha labrado con sus propias manos un pedestal de ridículo. Su penúltima ocurrencia, ya la conocen. En una celebración de lo mal hecho, y con el propósito de dar el nombre de una calle a cierto elemento de su cuerda, ha borrado de la placa al inquilino anterior, el pobre almirante Cervera, con la necia excusa de que era «facha». Un argumento para llevarlo de gira por los pueblos, ya que Pascual Cervera, que además tiraba para progre según los estándares políticos de la época, falleció en 1909, mucho antes del nacimiento de los fascismos. Es difícil llegar más lejos en cuanto a estulticia, pero vivimos tiempos salchicheros y cualquiera puede enseñar la patita de su radical ignorancia y dejar en harapos su credibilidad. Con el independentismo y demás yerbas, doña Ada está sumida en un tremendo Cola-Cao mental, en este caso Colau-Cao, que supone tremendo escarnio al sentido común. Pero es lo que hay…

La agresión en clave anacleta sufrida por Cervera, un héroe en Cuba y Estados Unidos por su comportamiento durante el conflicto de 1898 que supuso la pérdida de los últimos restos del imperio español en Ultramar, me lleva a recordar a un par de leoneses que participaron en semejante evento bélico. El abuelo Ezequiel, quien a pesar de sus muchos años aún contaba historietas cubanas tras los mostradores de la Librería Escolar. Y el laureado Sixto Muñiz, abuelo de mi compinche Pepín el del bolardo, que fue uno de los últimos de Filipinas, pero de verdad y no en la pantalla cinematográfica. Supongo que según el razonar de la Colau, y cumpliendo el protocolo tan en boga del relato nostálgico amañado, ambos fueron unos fascistones de tomo y lomo. Anda que... Es una pena que paguemos, vía impuestos, los desvaríos ignorantes y faltosos de tamaña petarda para quien los principios no son un problema, pues carece de ellos. Así luce el pelo por Barcelona y zonas aledañas, claro.

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