TRIBUNA
‘Fugaos’

« Españolito que vienes al mundo te guarde Dios una de las dos Españas ha de helarte el corazon». (A. Machado)
El grupo folk Tarna, junto con el realizador Rodolfo Herrero, han elaborado un videoclip sobre los maquis, también conocidos como «fugaos», «fuxidos», «emboscaos», «guerrilleros», «los del monte», pero la denominación más generalizada fue la de maquis, vocablo francés que equivale a arbustos o matorrales. Y a un grupo de estos, formado por más de cuatro, se llama «partidas», integradas generalmente por quienes se decían socialistas, comunistas y anarquistas, todos ellos, residuos de la Guerra Civil, siendo su periodo culminante de actuaciones el comprendido entre 1943 y 1948, año en el que Stalin, desde la URSS, decide que debe ser desmantelada la guerrilla en España y, poco a poco así ocurrió, aunque algunos grupos aún resistirían hasta lo menos 1965.
No entraré en un juicio de valor del citado videoclip, ya que no habiéndolo visto no puedo opinar sobre el mismo, pero sí quiero dar unas pinceladas de lo que yo conozco sobre el tema, vivido de oídas con seis o siete años, y guardo en la memoria, lo que he leído y la documentación que poseo. Supongo que el documental de referencia versará sobre las partidas en nuestra provincia, la dirigida por Los Arias —Casimiro y Amable Fernandez—, la de Ramirón de Vozmediano o de Calixto apodado el Zara de Olleros de Sabero, todos ellos con base en La Vecilla y Sabero, respectivamente.
En el invierno de 1943, la partida del Arias, asaltó la cantina de Valdepielago, dando muerte a Bernardina Alonso. Y en este mismo año, los «fugaos» asaltaron al pagador de la Hullera Vasco Leonesa y en Boñar atracaron el Banco Español de Credito. A estos, se les agregó poco tiempo después, ‘el Italiano’ de Valduvieco, Severino Getino ‘el legionario’, ‘el practicante’ y ‘el manzaneda’, así como otros elementos venidos de Asturias. Pero el grupo más numeroso fuE el de Sabero encabezado por Ramirón, seguido por la partida de Orzonaga que era dirigida por ‘San Pedro’, RodrÍguez Barrio de Robles de la Valcueva. A estos les fue atribuido el asesinato de Baltasar González, ocurrido en Gete. Pero dentro de todas esta «azañas», de los ‘fugaos’ leoneses, la que tendría una mayor repercusión, fue el secuestro y posterior asesinato del ingeniero de la Diputación, Emilio Zapico Arriola, director de la Fundación Chicarro. La acción fue planificada y perpetrada por Secundino Rodríguez alias ‘el practicante’.
Y ya, en los estertores finales de ‘los fugaos’ surgió un individuo llamado El Ramos que además de diversos atentados contra la autoridad y atracos múltiples el 23 de agosto de 1948 dio muerte en pleno día al propietario de la zapateria de nuestra calle de la Rúa, La Revoltosa, al reclamarle el pago del llamado «socorro rojo».
Previamente en mayo de 1947 la partida de Sabero llevó a cabo un audaz atentado contra el capitán Navas, auditor de la Guardia Civil al ser tiroteado a la puerta de su domicilio en el centro de León, resultando herido. Y ya prácticamente extinguido el maquis en 1948, elementos asturianos asesinaron en Maraña a los hermanos Villaroel.
Como antecedente más importante de lo dicho anteriormente, cabe reseñar las llamadas ‘Agrupaciones Guerrilleras’, fundadas en un importante acto que tendría lugar en los montes de Ferradillo (Montes Aquilanos) en 1942. El balance de este, a mi juicio estéril y sangriento conflicto fratricida, no puede ser más desalentador. A nivel Nacional, entre 1943 y 1950 se registraron 8.054 hechos delictivos. En las acciones contra el maquis murieron 2.036 ‘fugaos’, 3.200 fueron hechos prisioneros mientras que la Guardia Civil sufrió 243 muertos y 341 heridos, y fueron detenidas 17.800 personas como encubridores y cómplices.
Conviene conocer la historia para no repetir posibles errores cometidos en el pasado, informarse y tener una visión clarificadora de la historia de uno de los periodos más duros, pero creo que no es conveniente ni hacer apología de la misma ni la mitificación de sus protagonistas. Lo mejor en este caso puede ser limpiar la visión de nuestro pasado.