TRIBUNA
Por nuestra tierra

S e precisa un Plan Especial de Inversiones para el entorno de Las Médulas, tanto para mejorar sus comunicaciones, como sus infraestructuras y servicios, con el fin de optimizar la calidad de vida de los vecinos, de los trabajadores y ofrecerles a los turistas que nos visitan el mayor bienestar.
Se trata de poner en valor todos los atractivos que en este valle se manifiestan, tanto sus numerosas excavaciones arqueológicas, como su esplendoroso paisaje, ya que el Turismo es hoy por hoy la apuesta que la Comarca tiene como motor de desarrollo. Y no solo en El Bierzo, sino que en toda la comunidad y en todo el estado español. El turismo es ya la industria que más aporta al PIB nacional.
Si nos estamos convirtiendo en un país de servicios, pues demos un buen servicio a nuestros vecinos, a nuestros trabajadores y en consecuencia a nuestros turistas. Un servicio de calidad, lo que nos llevará a un país más desarrollado, más sensible, con mejor aptitud para afrontar el futuro.
Se necesita mejorar nuestras infraestructuras para el turismo, como vemos que se hace por todos los territorios que se pueden visitar a lo largo y ancho de nuestra geografía y resto del mundo. Contamos con todo el potencial, y no podemos dar esa imagen de abandono y dejadez que tanto nos caracteriza, y que tanto nos perjudica de cara a los turistas que cada fin de semana por suerte nos visitan. No podemos tener caminos de acceso tercermundistas, que son un peligro para los miles de senderistas que vienen a disfrutar de nuestro paisaje.
Tenemos mucho patrimonio que ofrecer al mundo en esta tierra, a todo visitante que, atraídos por este fabuloso reclamo de Las Médulas, que nos ha situado a nivel internacional como referente turístico, y que luego pueden quedarse por El Bierzo. ¡Que no se lleven de este paraíso nuestra desidia!
La Junta de Castilla y León es la encargada de gestionar este paraje, Patrimonio Mundial desde hace décadas; de invertir lo que sea necesario para su protección, conservación, difusión, mejora y utilización racional del mismo. «Promover el conocimiento y disfrute de sus valores culturales y naturales desde los puntos de vista educativo, científico, recreativo y turístico», dice la legislación.
Si la administración competente no aprovecha convenientemente estos recursos, que dejen la gestión en manos de los municipios, puesto que solo se podrá mantener la población local si los podemos aprovechar. Es muy triste tener un patrimonio heredado de nuestros padres, que aquí vivieron y lo conservaron, y no poder seguir haciéndolo dignamente sus hijos y nietos. Muchos vecinos ya se han ido a la ciudad, y los que nos hemos quedado, no será por mucho más tiempo. Algunos lugareños ya especulan que en una década estos pueblos se acaban. A nadie más que a nosotros nos interesa gestionar adecuadamente este legado. ¡Queremos seguir viviendo aquí! ¿Qué intereses puede haber para que no podamos hacerlo? ¿Qué motivos hay para que este espacio este menospreciado?
El turismo y las explotaciones pizarreras actualmente son las industrias pujantes en nuestra tierra, puesto que otro tipo de manufacturas están en declive, no hay más que mirar a nuestro alrededor.
La industria pizarrera está sosteniendo la economía de la comarca, dando trabajo —a pesar de la crisis—, a miles de operarios que día a día circulan por estas calzadas. Unas vías de comunicación deficientes. Con la indolencia de ver, y ya en repetidas ocasiones, como una carretera nacional está meses y meses regulada por semáforos, en una zona de riesgo o punto negro donde no se da una solución eficaz, y sin embargo se gastan miles de euros en pantallas de alambrera que se manifiestan inútiles. Una carretera sin apenas cuneta, por donde los vecinos no pueden ni caminar, con todos los caminos de servidumbre cortados por biondas, con tramos llenos de curvas, con un tráfico enorme de camiones de alto tonelaje y minibuses de personal, trabajadores que precisan de mayor seguridad en su cotidiano peregrinaje a sus puestos de trabajo. ¿A qué se está esperando? ¿A que desaparezca la producción pizarrera, como ha ocurrido con otras industrias en la zona?, ¡y cuando los vecinos se vayan y aumente la despoblación, invertir en reconversión y planes de empleo…! ¡Ahora es cuando nuestros paisanos y trabajadores precisan de inversiones!
En esta tierra tenemos recursos naturales, aún nos queda población, gestionemos pues este entorno y generemos riqueza y bienestar para nuestros pueblos, para todo El Bierzo y toda la región.