cartas al director
c Xavier Espinosa escribe con el título ‘Te he dejado con el «visto». ¿Y qué?’: «Creo que hablo en nombre de muchos si digo que estoy harto de que la gente me exija respuestas inmediatas en WhatsApp. Que la persona que te escribe sepa que has leído su mensaje y que se lo respondas una hora después, parece haberse convertido en una falta de respeto. Es tremendo. A ver si la gente se da cuenta de esto: cuando leo tu mensaje y no respondo al instante, no te estoy ignorando. Todo lo contrario, te estoy dando tu lugar, buscando un momento en el cual te pueda dedicar el tiempo que mereces».
c Pedro Serrano cuestiona la ‘Dudosa libertad de expresión’: «La patria es sagrada, la Constitución es sagrada, la bandera es sagrada, la religión es sagrada, el rey es sagrado, los jueces son sagrados; hasta a Franco lo quieren hacer sagrado enterrándolo en la Almudena. Por lo visto, está resurgiendo con fuerza el fundamentalismo rancio que no hace mucho avergonzaba y que ahora se enarbola como valor identitario, moral y ético superior. Absténgase usted de bromear, cuestionar o criticar cualquiera de estos asuntos santificados, porque, de hacerlo, caerá sobre usted el escarnio y la censura implacable de la opinión pública y publicada, además de la justicia presta a aplicar ciertas leyes mal nacidas y mal interpretadas. Le dirán que en España gozamos de libertad de expresión, pero no se lo crean. Silenciar unas voces para poner el altavoz en otras, eso también es censura. Pero hay algo mucho más peligroso que esto último: la autocensura. El miedo a no ser políticamente correcto y a sus consecuencias personales hace que se prostituya la libertad de expresión y la verdad sea sacrificada sin pudor».
c Lorena Reina Olmedo escribe sobre ‘Una sociedad estancada’: «Estamos al final de la segunda década de los años 2000, y todavía existe un hábito en la sociedad propio de la prehistoria. Nos consideramos una de las generaciones que más se han desarrollado, aportando principalmente cambios tecnológicos que han cambiado completamente la estructura social. Pero todavía se continúa haciendo. Tenemos al alcance de nuestras manos materiales increíbles, diseñados bajo las manos de ingenieros y otros profesionales… y todavía veo en los escaparates bolsos de piel animal. ‘100% real leather’ presumen. Me considero incapaz de permitir que un animal muera únicamente para que yo pueda vestirme con su piel. Os invito a que, si no sois extremadamente sensibles, busquéis como es el proceso de extracción de piel. Normalmente se suele llevar a cabo mientras el animal está todavía vivo».
c Elisa Pérez se pregunta ‘¿Telediario o El Caso ?’: «Cada día, cuando llego a casa después de la universidad y decido poner la televisión para escuchar las noticias, me pregunto por qué sigo haciéndolo. Robos, agresiones u otro tipo de acciones violentas, declaraciones de políticos sin sentido… todo mensajes cargados de negatividad que no hacen más que ‘chafarme’ el día. Luego, de tanto en tanto, sale a la luz alguna noticia sobre una feria, una presentación de un producto… pero éstas sin duda me aventuro a afirmar que solo representan el 5% del contenido total de los telediarios. La verdad es que cada vez la sobremesa se hace menos llevadera. Me gusta mantenerme al día, me gusta que se denuncien las malas prácticas públicamente y me gusta que no se oculten ciertos temas y se de visibilidad a problemas que pasan día tras día, pero entre todo esto, pido un poco más de positivismo».
c José María Babot avisa de ‘Lo que tienen en secreto los ministros actuales’: «Se ha sabido, a través de la prensa escrita y denunciado en el hemiciclo, que la ministra portavoz (Celáa) tiene, no un casoplón, no, tiene varios y a cual más grande, y, entre ellos, un piso en un palacete, de 300 m/2, pero lo interesante es que ese ‘pisito’ no tiene valor catastral, es decir, «0», (cero) patatero de valor catastral. ¿Es posible que toda una ministra, y socialista por más señas, cuyo partido tiene más de 100 ó 1.000 años de honradez, esconda, presuntamente estos bienes en los papeles y que, dada su rectitud, no tenga valor catastral cuando cada hijo de vecino, y de los socialistas también, están marcados por el valor catastral? Algo no funciona en este gabinete ministerial. Ya son muchas cosas que se han descubierto y, precisamente, no de buena ley, en el gabinete de Sánchez. Sería necesario una buena, y a fondo, revisión ministerial, y cambiar al 90% de ellos».