La clave, mañana
L os buenos caciques son los que abrieron el éxodo rural, algunos incluso hace más de 150 años, cuando se dieron cuenta de las oportunidades que ofrecían las ciudades en todos los órdenes. Desecharon lo de pisar barro a diario y se fueron a buscar metas mayores, aunque eso sí, dejando bien colocados a sus mayorales, capataces y demás raleas, a los que visitaban periódicamente para recibir las consabidas reverencias al recoger los réditos.
El tiempo pasa pero hay cosas que no cambian, aunque tras ellos fuese una auténtica oleada de ciudadanos en busca de una vida mejor, que no siempre fue tal, en unas urbes cada vez mayores. Y esa menguante población rural recibe aún hoy las visitas periódicas de esos neocaciques empeñados además en defender como paradigma de la democracia esas instituciones públicas —juntas vecinales— que no siempre presentan cuentas —y ahora conocemos que ni siquiera tienen inventarios con sus bienes—. Todo un paraíso idílico que dura unas semanas en verano y, si se está cerca de la capital y hay buen tiempo, también algunos fines de semana. Pero al anochecer el domingo se caen los decorados y vuelve con toda su crudeza la realidad.
A León probablemente le pasará mañana, cuando se apaguen los ecos de la manifestación de esta noche. Volverá el silencio y la batalla por colocar carteles que oculten las vergüenzas. Aún pueden verse algunos del Plan E del que se cumplen ahora diez años. En Argois siguen preguntándose por qué se puso una curva mortal para abrir la vía en precampaña. Como aquella estación provisional de León junto a la que ahora se ha desvelado otro cartel revelador. Pone desde hace unos días ‘Palacio de Congresos y Exposiciones de León’. Puede verse en la avenida Doctor Fléming. Probablemente cuando se contrató el pack era completo. Después se cayeron los ‘congresos’ pero nadie reparó o quiso tocarlo. Forma parte de una urbanización ideada a miles de kilómetros de León por un arquitecto que busca, como aquellos caciques decimonónicos, dejar su impronta para perpetuarse. Inmenso jardín junto a esa estación de tren en pleno debate sobre cómo sacar los coches de las ciudades. ¿Nadie ha oído hablar de la urgencia de los aparcamientos disuasorios? Sobre plano infográfico quedaba faraónico...