cartas al director
Torpezas de
Dr. Sánchez y Sr. Puente
L a última de un perlado continuado. «PP y Cs estad tranquilos sentados, esperando las elecciones». No lleva cuenta de quiénes le están sujetando a diario sus sillones confortables de quita y pon en la Moncloa y el Falcón. Encarar con gestos y dichos falsarios a los adversarios y adyacentes cuanto le está sucediendo a él, en persona, para despistar sus múltiples yerros y equivocaciones, impropias de uno que se aferra sentado al sillón empoderado ilógica y falsariamente disfrutando del poder.
Otra vieja perla de Moncloa. Y sus subalternos más cercanos, de tropiezo en tropezón. Hoemos podido comprobar la enésima, pero esta vez, puertas adentro, cómo anda el corral socialista: «Cállese usted, Sr. Puente», emulando un dicho feliz y acertado de nuestro gran rey antecesor en contexto más lejano de tiempo y espacio, pero adecuado a la ocasión. Se repite a la undécima la historia reciente de casi cuatro años protagonizada por el alcalde de Valladolid. Lo hemos leído hasta hartarnos su pobre currículo de gran secretario aupado a Ferraz.
O no tiene otros el PSOE o no nos explicamos el hacer de este alcalde censurado una y otra vez, pero ni caso al igual que ocurre con algunas ministros y ministras de una España sin Gobierno avalado por las urnas, pero cargado de dimes y diretes mediáticos a diario escondiéndose en la corrupción acentuada, respaldada en la falsedad y la mentira no aceptadas.
Es la historia repetida. Puente se escondió en la mentira para huir hacia adelante. Es decir como su mentor. Equidistantes ambos. El alcalde debe dimitir por clasista, machista y mentiroso, hemos leído en la buena prensa, obvio y patente ante gran parte de la mediática.
Viene siendo una «vergüenza» que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, mantenga «al personaje como su portavoz» en Ferraz. Exige a otros lo que no cumple él. Ninguna seriedad para un puesto tan noble en Pucela, que no se merece tal alcalde por las cuantiosas derivas a su cargo que trata de ocultar con ingentes folletones cansinos en el diario de la capital, además de sus malas formas repetidas y falsas como desveló la justicia, un poco tarde.
De haberlo hecho antes no habría logrado el edilato pucelano tan buen señor. Su compañero no ha podido ser más expresivo. Lo pagan los ciudadanos, pero los daños hechos a otros ¿quién?
La política es un arte y hay que venir preparados seriamente a ella. Sin dúplex ocupaciones fallidas asociadas, tan distantes. Un alcalde bilocado pero ni fu ni fa. Ni en Madrid ni en Valladolid. La sola atención a la ciudad se le hace demasiado grande. Con sendos barrios abandonados y distantes a medio urbanizar. Se ha pedido la dimisión varias veces y es insostenible que el regidor siga. Debe contenerse en sus expresiones. Tiene repetidas ofensas a su cargo. Pero sin alargar el comentario, parece suficiente el fallo recibido contra su predecesor, obligado con la denuncia falsa a apartarse de la política durante los trámites judiciales y usted aprovechó la ocasión. Son las contradicciones famosas de la izquierda y odios incluidos.
La política adolece de varias situaciones equidistantes. Con sueldos duplicados del erario y distancias inabarcables, nada fácil. Contradicciones propias y corrupciones de partido, pues acarrean muchas descubiertas en Andalucía, en Valencia y otros lugares cercanos a nosotros que se esfuerzan por ocultar cuando se les advierten. Asturias por ejemplo que se lo digan a Adriana tan maja que nos recuerda a la ministra Aído, con partido y UGT. ¡Pobre Villa! Puño en alto en las lomas de Villamanín, inteligente y espabilado como su mentor, Zapatero. Corrupción en paralelo sin echar la vista atrás que el manchón es más grueso con ciertos subalternos de Felipe González, quién lo iba a olvidar. Teniendo a la vista las constantes contradicciones del más encumbrado y reciente: Dr. Sánchez, el de los plagios y el sin gobierno asentado en los sillones que ofrece maliciosamente a otros.
No se ve seriedad en este PSOE. Algo contradictorio e imposible. con tanta memoria histórica de tal partido más retrógrado que progresista y, ni siquiera diputado, Junta y PP se alían con Ciudadanos contra Óscar Puente por sus ataques y exigencias a la concejal en su día. Siempre hubo clases y contradicciones en la izquierda.
Y a nuestro lado el Sr. Díez aquí en León, dicen que vuelve, pero si no hizo nada que resalte a las órdenes de Fernández, fuera de la firma de los alerones para más inri. La nada toda.
ÁNGEL CARVAJAL