Más pensiones, por más tiempo y más elevadas
Aumento de la esperanza de vida, descenso de la natalidad, elevadas tasas de desempleo en los últimos años y comienzo de las jubilaciones de la generación del ‘baby boom’. Cuatro factores que estrangulan no ya el futuro, sino el presente del sistema público de pensiones, que desde 2012 presenta un saldo negativo. Un debate al que no se acaba de encontrar una solución, pero que es acuciante. Más en un país como España, con una de las tasas de natalidad más bajas del mundo. Y con un índice de cotizantes que hace prácticamente imposible la ecuación a la que se enfrenta el sistema a corto plazo: pagar más pensiones, durante más tiempo y con cuantías más elevadas. Cada vez más pensionistas y menos trabajadores para financiar sus prestaciones. Los problemas para encontrar un empleo y los salarios más bajos implican también cotizaciones más reducidas.
León presenta uno de los casos más preocupantes a nivel nacional. Hace ya tiempo que prácticamente la relación entre cotizantes y pensionistas es de uno a uno, cuando el límite de la sostenibilidad se sitúa en algo más de dos trabajadores por prestación. El mapa de la provincia en la relación entre quienes aportan al sistema de pensiones y quienes las perciben pone en evidencia no sólo el envejecimiento, sino el abandono de actividad que sufre el mundo rural. En 182 de los 211 municipios leoneses hay más pensionistas que trabajadores, concretamente el doble. La sostenibilidad del futuro de los pueblos de León sí se enfrenta, realmente, a un futuro en precario.