¿Por qué estoy aquí?
D esde hace años he vivido en mi propia casa el mejor ejemplo de servicio público y de compromiso profundo con nuestros paisanos; el ejemplo más honrado, desprendido y resuelto que se pueda imaginar en una tarea tantas veces ingrata. Ha sido precisamente ese ejemplo el que me ha llevado, en un momento crucial para España, a dar un paso adelante y presentarme como candidato al Congreso de los Diputados por el Partido Popular el próximo domingo. Por eso estoy aquí.
Creo firmemente que esta vez no bastaba con sentir una simpatía política hacia unas siglas y que sus valores y principios exigen en esta ocasión el esfuerzo, la determinación y la voluntad de defenderlos con el mayor coraje y dando la cara. Con el mismo ejemplo que he vivido en mi casa y con el que he reconocido a tantos leoneses durante las últimas décadas, mi decisión personal quiere contribuir a un proyecto de España que hoy está claramente en riesgo. Por eso estoy aquí.
Durante los últimos días he recorrido la provincia de León con mis compañeros de candidatura del Partido Popular con un mensaje muy claro y no es otro que el de aunar para sumar, el de responder a los grandes retos planteados con la misma sinceridad y fortaleza con los que actúan los leoneses cada día y ante cada empeño al que se enfrentan, con el propósito de convencer a los indecisos que el 28 de ?abril nos jugamos mas que un escarmiento a un nefasto gobierno socialista. Hemos tratado de explicar que el Partido Popular es un valor seguro para ganar el futuro con dignidad, con eficacia, con respeto, con libertad y con más democracia. Por eso estoy aquí.
Nuestra tierra, lo sé bien, no va a permitir con sus votos que España se adentre en una crisis política, económica o territorial cuyas consecuencias serían desastrosas. Por eso estoy aquí, para que León se sume a la solución y no al problema, para que León no disperse sus votos, para que León responda con la fuerza de sus mejores gentes, con la voluntad de sus mejores anhelos, a una cita crucial. Por eso, y nada más y menos que por eso, estoy aquí.