Diario de León
Publicado por
Manuel Alcántara
León

Creado:

Actualizado:

NADIE puede negarle al presidente Aznar su cualidad de persona hermética, lo que ocurre es que no sabemos si el hermetismo es una cualidad. Está convencido de que los secretos mejor guardados son aquellos que conoce uno solo, ya que si son dos dejan de ser secretos y más vale contárselos al eco, que únicamente lo repetirá tres veces. Por eso, porque nadie sabía por dónde iban a ir los tiros que han dejado varios cadáveres políticos, la remodelación de su Gobierno ha producido un efecto de hormiguero pisoteado. En los equipos de fútbol, cuando las cosas van mal, se echa al entrenador, pero en política quien paga el pato es el equipo ministerial. En la etapa última los problemas se suceden unos a otros a mayor velocidad de la acostumbrada. Ha habido escándalos económicos a los que se ha intentado poner sordina, pero eran muchos sus decibelios. El problema vasco ha desembocado, con sus aguas rojas de sangre, en un abierto desafío, la huelga general ha tenido más éxito del que se reconoce y en cuanto a las relaciones exteriores, no puede decirse que nos llevemos mejor ni con Marruecos, ni con Gibraltar, aunque nos hayan dicho que estábamos a partir un Peñón. ¿Qué hace un presidente que no quiera caerse con todo el equipo?. No tiene más remedio que renovarlo. El impenetrable Aznar ha tirado de su cuaderno azul, presumiblemente lleno de nombres. Siempre hay mucha gente abnegada que desea ser ministro y sacrificarse por nosotros a pesar de saber que no es un cargo para hacerse rico si se es honesto y de que le van a llover los problemas de todos los tamaños. No me digan que no son personas admirables, dispuestas a renunciar a su intimidad en bien de la colectividad. Lo raro es que haya tantas. Durante sus mandatos, Aznar lleva usados a 31 excelentísimos señores ministros. Sus nombres vendrán a pié de página en los futuros libros de historia, con una letra muy pequeña. Tan pequeña que ni siquiera la posteridad, que tiene la vista cansada, podrá leerla.

tracking