el balcÓn DEL pueblo
Precampaña en bandeja
SEs tiempo preelectoral. Ya se han lanzado a tumba abierta los dos partidos mayoritarios y a los demás, que van a rebufo, no les queda más remedio que pedalear. El Comité Federal socialista destapó la caja de las esencias para elegir a sus candidatos, con parada y fonda en la máxima figura: el candidato a presidente del Gobierno. Queda tan sólo por cumplir los plazos para proclamar a José Luis Rodríguez Zapatero como inquilino a La Moncloa. Ante la ventaja socialista de calendario, el PP ha tocado a rebato: anteayer celebró una convención de candidatos a alcaldes de capitales de provincia, a la que asistieron todos, incluido Mario Amilivia, para escuchar el mensaje subliminal del padre padrone de la derecha, José María Aznar. Y el presidente, del PP y del Gobierno, se fijó únicamente en el eslógan rotulado en el telón de fondo del escenario: «Más seguridad y menos impuestos». Es la consigna azul para las municipales de mayo del 2003. Entre los populares hay una élite de la comunicación que suduce mi asombro: son los encargados de buscar titulares, que luego no sirven para nada, pero llenan las urnas de votos. Los de la próxima campaña electoral, ya abierta por las cuatro esquinas, concentra los dos temas en que los socialistas les abrieron grietas: la seguridad y la financiación. Faltan menos de nueve meses y el PP, por boca de Aznar, ya ha logrado que una frase sea titular de todos los medios de comunicación del país: «Vamos a barrer, con la ley en la mano, de las calles españolas a los pequeños delincuentes». Aznar sacó pecho para tapar los agujeros del debate sobre el estado de la nación. Le hizo mella la política de oposición socialista. Rodríguez Zapatero engrasó uno de los ejes chirriantes reprochando al PP y al Gobierno el recorte de 7000 miembros de la Policía Nacional. Un descuido político imperdonable: mientras aumenta la criminalidad, se recorta el número de efectivos policiales. Aznar tuvo respuesta en la convención para casi todo: para anunciar que hoy Eduardo Zaplana presentará un paquete de medidas legislativas que frenarán la escalada de violencia doméstica, lo cual supone que a la Ley Integral contra la Violencia de Género, elaborada por los socialistas con el beneplácito y unanimidad de todas las organizaciones feministas, incluídas las que creen volar alto como las gaviotas, la mandarán al archivo. ¿Quién templa el pulso de los capataces?. Aznar no se apea de la burra y sigue culpando, entre líneas, a la inmigración del aumento de la criminalidad: «Cada vez viene más gente que nunca, a causa de la prosperidad». ¡Tela!. Sobre la reducción de impuestos, con la supresión del IAE al 90% de los comerciantes, todo está verde como una ciruela claudia. Pero tocó el tema consciente de que los socialistas han pisado el acelerador a fondo. Hasta descalificó el proceso de primarias socialista, con el argumento más peregrino que hoy puede exhibirse en política, pero que también ha logrado titulares: «RZ carece de la confianza de su partido». La urna orgánica escuece a Aznar. Pre- fiere el dedo. No es lo mismo elegir que designar.