Diario de León
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L parlamentario vasco Urrutikoetxea, alias «Josu Ternera», no acudió ayer a declarar ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, a pesar de haber sido citado en debida forma. El incompareciente debía prestar declaración sobre el atentado contra la casa/cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza, hace ya quince años, y en el que murieron once personas, cinco de ellas niños. Parecen abundar los indicios, certezas morales y hasta algunas pruebas de la responsabilidad del diputado «Ternera» en esos crímenes. Tras media hora larga de espera, y una vez oídos el fiscal y los abogados de las partes, el magistrado José Ramón Soriano ordenó que «Ternera» sea conducido por la policía judicial ante el tribunal el próximo día 13, a las 10 de la mañana. La policía judicial en Euskadi es la Ertzaintza, y la consejería vasca de Interior adelantaba a media mañana de ayer, antes incluso de haber recibido la orden judicial, que ésta se cumpliría. Tal orden se limita, sin embargo, a la conducción de «Ternera» el día 13 para declarar como imputado, lo que no exige que sea detenido inmediatamente, para impedir su fuga o escondite. Pero no sería arriesgado aventurar que el Tribunal Supremo va a llevarse un nuevo plantón dentro de una semana. Ya no es miembro «Josu Ternera» en el Parlamento de Vitoria de la Comisión de Derechos Humanos, que se reunió ayer, por lo que nadie echó de menos en el recinto legislativo a ese diputado por la judicialmente suspendida Batasuna y que ahora se denomina a efectos parlamentarios Socialista Abertzaleak. Es muy probable que ya no pertenezca «Ternera» a la cúpula dirigente de ETA, como pertenecía cuando se produjo el atentado contra la casa/cuartel de Zaragoza, pero al no prescribir jamás los delitos terroristas, hasta el fin de sus días, si es que ahora escogiese la huída, perseguiría a este ex etarra la Justicia. La Asociación Víctimas del Terrorismo, personada como acusación particular, lamentó ayer que no se hubiera ordenado la detención preventiva de este individuo, cuya «catadura», en expresión del ministro Acebes, no responde a la de un ciudadano respetuoso con la ley. Tampoco parece que «Ternera» haya sentido respeto por las vidas ajenas. No se ha dirigido este ex etarra al Tribunal Supremo a través de sus abogados sino mediante una carta remitida al diario «Gara», en la que anunciaba que no pensaba ir a declarar, calificando además de «juicio-farsa» al proceso en el que está imputado. Pero va en serio la Justicia, y no hay farsa cuando un tribunal entiende de un delito terrorista que ha segado la vida de once personas, de ellas cinco niños.

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