LA LEY DE WITIZA
Tan solo, cumplir la ley
EN la polémica respecto a la situación de los locales de copas en el Barrio Húmedo, una de las soluciones es tan evidente que, quizás por eso, se está dejando de lado. En este,como en otros casos, se trata de primar a los profesionales en detrimento de los aprovechados y los chapuceros. Se trata, en definitiva, de hacer cumplir la ley. Tiene razón el presidente de la asociación de hosteleros al asegurar que el Húmedo está saturado y al reclamar que no se abran más negocios. Está en su labor de defender a los locales que ya están funcionando. Sin embargo, alguien debería defender a los vecinos del Barrio Húmedo y a los verdaderos profesionales del sector hostelero y solicitar al Ayuntamiento y a la Junta de Castilla y León que cierre sin miramientos los discobares que están abiertos de forma ilegal. Hay tres clases de irregularidades flagrantes. Para empezar, hay pubs o discobares que funcionan con licencias que no se ajustan a su actividad real. Existen en el Húmedo licencias de «tablao flamenco» y de «café concierto» y resulta complicado encontrar este tipo de locales en León. Y aun así, esto no es lo más grave. Varios locales del Húmedo (especialmente algunos que tienen sótanos y primeros pisos semihabilitados) incumplen sistemáticamente la normativa en materia de seguridad. De hecho, muchos no tienen las correspondientes salidas de emergencia para el aforo que declaran y, mucho menos, para el que permiten. Por si fuera poco, en otros locales que sí tienen salidas de emergencia, éstas desembocan en calles excesivamente estrechas, incumpliéndose de nuevo la normativa. Y lo más grave, para el final. No son pocos los empresarios de la noche que no cumplen la ley respecto a insonorización en sus locales. La música suena en la calle, lo que se puede comprobar con dar un paseo por el Húmedo, e impide dormir a los vecinos. Así, se perjudica también a aquéllos que sí se han gastado su dinero en acondicionar bien sus locales.