Los derechos del consumidor
Aunque suele hablarse de un «otoño caliente» cuando se presagian huelgas laborales o inestablidad política, este otoño que estamos viviendo viene marcado por el frío ambiente en nuestras viviendas. La mayoría de los leoneses nos estamos resistiendo a poner «la cale» por el elevado precio de los combustibles, agravado por ser la ciudad de León la más cara en la «cesta de la compra» de toda la Comunidad y la provincia en la que más ha subido el IPC, un 13,1% en 2022, solamente superada a nivel nacional por Toledo, que ha registrado una subida del 13,3%. Datos inexplicables cuando apenas tenemos industria y cuando «uno de cada tres habitantes de nuestra provincia es pensionista».
Somos de largo la provincia con más jubilados de Castilla y León con 142.000 a finales de 2021 y una renta media de 901,42 euros.
Hay una serie de obligaciones, con carácter general y que deben cumplir todos los establecimientos comerciales, independientemente de su actividad
Es por ello que con tan halagüeña situación, me he permitido enumerar y recordar algunos de los derechos básicos que como consumidores o clientes tenemos frente a los comercios en general. El consumidor está amparado constitucionalmente por una serie de leyes y decretos leyes, tanto a nivel nacional como por comunidades, siendo la Inspección de Consumo la encargada de velar por el cumplimiento de las leyes y la protección de los consumidores y sancionar en los casos que proceda. Hay una serie de obligaciones, con carácter general y que deben cumplir todos los establecimientos comerciales, independientemente de su actividad que son:
—Horario de apertura y cierre perfectamente visible desde el exterior y al lado de la puerta principal.
—Precio visible de todos y cada uno de los productos expuestos en el escaparate, sin que el cliente tenga que entrar a preguntar.
—Hojas de reclamaciones a disposición del público, las cuales pueden solicitarse incluso sin haber consumido o hecho compra.
—En rebajas, es obligatorio poner también, el precio anterior.
En Supermercados y Tiendas de alimentación en general:
—Precio visible, identificable, legible e inequívoco de todos los productos expuestos para la venta y en el mismo campo visual.
—En caso de figurar más de un precio o existir error, solo podrá cobrarse el precio más bajo.
—En los productos de peso o medida, a parte de figurar el precio del producto, debe figurar también el precio por kilo o litro.
Todos los productos envasados deben indicar el país de procedencia:
—Todos los productos envasados deben tener las indicaciones en castellano y sobre un fondo de color legible.
—El P.V.P. siempre debe ser con IVA incluido.
En relación a los establecimientos de hostelería (restaurantes, cafeterías y bares) la normativa en nuestra Comunidad indica:
—Es obligatorio exponer el horario y el distintivo acreditativo de la clasificación del establecimiento junto a la entrada principal.
—En el caso de los restaurantes, también y de forma legible, la carta de vinos y comidas y el menú del día, si lo hubiera.
—En el interior, tanto bares como cafeterías deben tener expuestos y de forma visible los precios y servicios que presten.
—En caso de no ser los mismos, deben detallar obligatoriamente el precio en barra, mesa o terraza.
—Si no aceptan animales de compañía, deben indicarlo con un distintivo en el exterior.
—Esta prohibido la indicación de «IVA no incluido» o en las cartas «precio según mercado»
—No pueden cobrar ningún producto que no se haya pedido, caso del pan o un aperitivo, salvo que lo indiquen.
—En Castilla y León no es obligatorio tener menú del día; si se tiene, éste incluye por ley el pan y el vino.
—No se puede cobrar el agua del grifo, si se quiere sustituir por la mineral y en ningún caso.
—Los camareros y el personal de servicio deben guardar corrección, limpieza y buena atención en todo momento.
—Los lavabos deben estar limpios y en perfecto estado de funcionamiento.
—En bares y cafeterías, la comida cocinada debe estar protegida dentro de vitrinas y con las debidas medidas de higiene.
Ya que todo se ha puesto «por las nubes o más», al menos hagamos valer nuestros derechos. Es curioso el hecho de que la hostelería, en general, no tengan distintivo de su categoría, los bares sin precios, los comercios el 90% no tienen los precios en el escaparate y otros muchos ni dentro, cuando saben que solo por eso les podemos pedir la hoja de reclamaciones pues realmente, a veces hasta resulta violento tener que preguntar un precio. ¿O no?