el balcÓn DEL pueblo
Madera de boj
REMITE el temporal de nieve, viento y frío. Ayer lució un sol de cristal, aunque los termómetros no se desperezaron de sus marcajes rigurosos. Con dificultades, eso sí, pero se recuperó la normalidad en casi toda la provincia. Atrás quedaban los aislamientos, los accidentes, apagones y demás incidencias. Remite el temporal pero se asegura que se reeditará a principios de la semana próxima. Hay como una tregua de los dioses en complicidad con la legión de aficionados a los deportes de la nieve. Una legión, en cualquier caso, menor que la que presenció ayer la semifinal de la Copa del Mundo de balonmano entre la Selección Española y Croacia. Los leoneses siguieron el choque como si estuviera en la cancha el Ademar. Media docena de los que se fajaron en la semifinal de la Copa del Mundo en el polideportivo de Lisboa, pasaron por la factoría del balonmano leonés: Juanín García, Entrerríos, Juancho, Colon, Iker Romero, Hernández... La primera semifinal bajó del olimpo a la selección francesa, actual campeona. Fue eliminada por Alemania, y los inicios de la otra semifinal (España-Croacia) apuntaban a que el balonmano español haría historia. Eran mágicos los giros de brazo de Entrerríos, y la garra y concentración de todos. Al descanso se llegó con un contundente 14-9. Teníamos muchos más argumentos para cantar el estribillo de los chicos leonesistas cuando animaban sin desmayo a Baloncesto León: «¡Aquí están, estos son/ los cojones de León!», mientras estaban en pista tres yankis, un catalán y otro de no sé dónde. Al parecer, en la UPL todo es cuestión de güevos. Los güevines nos pertenecen a quienes, por hache o por be, no coincidimos con ellos al valorar un hecho puntual. Siento defraudar a muchos de mis lectores. Quizá también a Rodríguez de Francisco: no contestaré nunca a escritos tan penosos. Se nota, y mucho, que le falta práctica. Y estilo. En el descanso del encuentro España-Croacia, dimos por hecho el éxito español. Y como en un parpadeo, comprobamos atónitos cómo esa especie de vértigo periférico volvía a desequilibrar a nuestra selección. Del 14-9 del descanso, se pasó a 26-26 del partido, logrado por España cuando ya no quedaban más alientos. Y a la prórroga. A las prórrogas: 31-31 en la primera, y 37-39 para los croatas en la segunda. España aspira al bronce, color del pelo del meta rival, cuando tenía la plata y el oro al alcance de la mano. No está mal, en cualquier caso. En el deporte, como en cualquier actividad, a veces no se gana todo lo que uno desea. No ha ganado lo esperado Caja España, a pesar de dar un beneficio neto de 72 millones de euros durante el ejercicio del 2002. Está mucho más claro el triunfo electoral de UGT en la primera empresa minera de la provincia. UGT, con nevada incluída, acabó con una década de primacía de CC.OO. Puede ser un síntoma para el próximo 25 de mayo. Napoleón decía que resistir es vencer. Y lo rubrica Fraga: «Estoy como un buxo -boj, en gallego- que es el árbol más duro que hay».