Diario de León
Publicado por
Manuel Alcántara
León

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La Viagra ha cumplido cinco años en nuestros mercados con incesante éxito de ventas. Se calcula que la han consumido 140.000 españoles, incluidos los que no la necesitaban más que para uso doméstico. Llevaba camino de convertirse en el medicamento del siglo, como lo fue la aspirina del siglo pasado, pero al parecer le han salido competidores. Fármacos de propiedades parecidas, pero con un mayor sentido de la urgencia y efectos más duraderos. Por lo que me han contado mis amigos más sinceros y menos faroleros, la pastilla azul mantiene sus poderes halterofílicos durante cinco horas, lo que si bien se mira da para mucho. Sobre todo para que den ganas de fumar. Pues bien, las nuevas tabletas que pronto estarán en los establecimientos del ramo prolongan su tensa gestión durante un día completo. Hay que reconocer que veinticuatro horas son suficientes para que cualquiera considere que su disfunción eréctil es cosa del pasado. Habría que informarse en qué personas se experimentó el nuevo remedio. Todo parece indicar que su conducta no puede ser la misma si la píldora la ingiere un soldado o un catedrático emérito. En cualquier caso, hará aumentar la venta de otra píldora, la antibaby, a la que tantas cosas le debemos. Si no llega a descubrirse sería dificilísimo encontrar sitio en los transportes públicos y localidades en los estadios. El hecho de que los consumidores sean exclusivamente masculinos se explica por eso que dicen los franceses de que es más fácil tener la boca abierta que el brazo extendido. Aún así, el negocio de estos estimulantes maravillosos se cifra en unos 1.500 millones de euros al año. ¿Por qué ese afán de superar a la Viagra y buscar algo cuyo efecto se prolongue 24 horas, para lo que será necesario buscar antes un harén?. La Viagra, según los médicos, es muy segura. Tengo un amigo, veinte minutos más joven que yo, que se tomó una pastillita azul antes de ir a una prometedora cita, pero la persona convocada no acudió al encuentro. No tuvo más remedio que pasear aquello por la ciudad.

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