EN BLANCO
Más allá del dolor
MÁS ALLÁ del dolor, de la desazón que nos ha producido a todos la trágica muerte de 62 compatriotas nuestros que volvían de una ejemplar misión de paz, ahora es el momento de buscar responsabilidades. Hay muchas preguntas sin respuesta, demasiados gestos de cinismo y hasta actitudes miserables de doble moral que habría que considerar. Los datos objetivos son que España está en el furgón de cola de los países de la unión europea en gastos de Defensa y que el antimilitarismo trasnochado de algunos ha impedido en los últimos años hacer una análisis realista del camino a emprender en esta materia. Hemos escuchado durante estos días a los líderes políticos de los principales partidos de la oposición exigir responsabilidades al Gobierno y están en su derecho de hacerlo !faltaría mas! pero también convendría, de vez en cuando, ir a la almendra de la cuestión. Y la cuestión es el modelo de Defensa que queremos y lo que estamos dispuestos a arriesgar. Ahí están de nuevos las cifras: de cada 100 euros de gasto previsto en los Presupuestos Generales del Estado para este año, 31,6 lo destinamos a las pensiones, 7,2 al desempleo, 3,4 a prestaciones sociales y solo 2,9 euros de esos cien a Defensa. Lo cierto es que cada vez que un Gobierno en este país ha pretendido apostar por un aumento en los gastos de defensa ha tenido a la opinión publica en contra y ese precio, el de la impopularidad, nadie parece estar dispuesto a pagarlo. Está claro que el ejército español carece de los medios adecuados y que su capacidad de actuación es limitada, por lo que sería necesario que las formaciones políticas intentaran llegar a un gran pacto de estado sobre el asunto.