CON VIENTO FRESCO
Sorpresa y espectáculo
HOY SE CONSTITUYEN las nuevas corporaciones municipales y se eligen nuevos alcaldes en toda España. Habrá sorpresas; en nuestra provincia lo aseguro, porque 54 ayuntamientos están al albur de otros tantos y, en muchos casos, espureos pactos. La mayoría no se despejarán hasta el último momento -no así el de Cacabelos donde Sergio Santín tiene ya el apoyo escrito de Jesús Martínez-, y es posible que en muchos ayuntamientos se vean obligados a segundas votaciones. Dichos pactos, con pocas excepciones, no responden a acuerdos programáticos ni a concepciones ideológicas compartidas, sino a estrategias de partido para desbancar al contrincante, intereses particulares, fobias entre concejales y un sin fin de otras razones. Aunque PSOE e IU han suscrito pactos globales, apenas han conseguido concretar en la Comunidad la mitad de los que pensaban. En León, hay varios municipios, por ejemplo en Garrafe del Torío, en que sus concejales han dicho por activa y por pasiva que no pactarán con los socialistas; y en otros aún está por ver lo que harán. En algunas agrupaciones, ya muy mermadas en número, resurgirán las peleas, que se saldarán con nuevos abandonos. La UPL tampoco lo tiene más fácil; en realidad deja a sus concejales libertad de voto porque no tiene una estrategia unitaria en la provincia que tanto dicen representar. Cada uno votará al mejor postor. Un cambalache de pactos a los que se sumarán los del PSOE con el PP para desbancar a IU en Villablino, o del PP con el PSOE para impedir en Toreno que gobierne UPL. ¡Todo un espectáculo! Dejemos de lado las sorpresas, que las habrá, aunque probablemente ninguna como la ocurrida el pasado martes en la comunidad de Madrid, que ha dejado a los socialistas y comunistas con un palmo en las narices. Sus consecuencias para el PSOE -donde andan a navajazo limpio y no solo en Madrid- y más aún para Zapatero -más solo que la una y con una evidente pérdida de liderazgo- están por ver. Echar las culpas al PP de su fracaso es un sarcasmo. Dejemos igualmente de lado el fenómeno del transfugismo, que pese a los acuerdos de 1998 seguirá existiendo. Lo he dicho la pasada semana: es una consecuencia del sistema electoral vigente de listas cerradas. Hablemos del inmediato futuro de estos ayuntamientos que hoy se constituyen. Con estas mimbres, que por cierto afectan a municipios que suponen la mitad de la población leonesa, no se pueden hacer cestos estancos, el algua se escurrirá por todos sus intersticios. Se constituyen hoy ayuntamientos con una estabilidad precaria, pues dependen de pactos sumamente frágiles. Esto no augura nada bueno para su gobernabilidad y para la solución de los problemas ciudadanos. En los cuatro próximos años asistiremos a sesiones de baile, a numerosos cambios de pareja, a mociones de censura, cambios de alcalde y otras cosas peores. Habrá sorpresas pero en algún caso además habrá violencia si no se apaciaguan los ánimos. No me refiero a la boutade de Gaspar LLamazares de sacar a sus huestes a la calle por lo ocurrido en Madrid; ni socialistas ni comunistas quieren nuevos comicios, no se creen su victoria. Estoy hablando de Balboa, donde la esperpéntica solución de jugarse la alcaldía a cara y cruz ha disgustado a los perdedores, muy soliviantados. Creo que, también en este caso debería haber una segunda votación; pero lo que están diciendo de Monteserín es muy fuerte y deberán demostrarlo, no el acusado como dice el Partido Socialista. ¿Dónde la presunción de inocencia?, sino los acusadores. Pero de ser ciertas las imputaciones -cosa que no sé pero me gustaría saber-, no entiendo cómo estos socialistas de Balboa no lo acusaron antes, cuando Monteserín era alcalde por ese partido. Lo mismo habría que decir de Tamayo y Sáez; yo no pondría la mano en el fuego por ellos, pero quien los incluyó en las listas es el mismo que ahora los sataniza, no el Partido Popular.