NUBES Y CLAROS
Hogueras intelectuales
LLEGA EL VERANO y con la ola de calor surgen los incendios que este año parecían haber concedido una tregua y no estaban sino guardando su virulencia para hacerla estallar toda a la vez. Casi con la misma frecuencia que estas hogueras veraniegas sorprenden innumerables destellos en forma de jornadas culturales en la provincia. Hogueras de inquietud intelectual que vuelven a los pueblos con los veraneantes, esa denominación que equipara a los lugareños que trabajan en tierras lejanas con las suecas que pasan los calores en Benidorm. En verano muchos pueblos leoneses, incluso los más desolados en los meses del frío, se llenan de gente. Y cada vez con mayor y esperanzadora frecuencia, retornan paisanos con la ambición de recuperar, de no olvidar, de insuflar oxígeno en las costumbres y las raíces de localidades a las que el abandono está dejando sin pulso. Hace unos días Juan Pedro Aparicio destacaba en una de estas citas culturales del verano leonés el valor del esfuerzo de quienes quieren mantener viva la llama de la inquietud intelectual (que es la madre de todas las demás inquietudes). Y hacía un llamamiento a los próceres para que «husmearan» (palabra chusca, decía, pero clarificadora) en las demandas que en estos foros de debate se plantean. Porque, según el autor leonés, esta sociedad civil y de neurona movilizada va años luz por delante de la pesada maquinaria oficial, administrativa y del programa político. Escuchar siempre fue buena cosa. Por deformación profesional, diré que periodísticamente es saludable porque, si se está atento, todo el mundo tiene una historia que contar. Para la sociedad en general, para el político en particular (en su calidad de ejecutor de la cosa pública), escuchar a la ciudadanía a la que rige debe ser el primer mandamiento. Oído atento adelanta solución efectiva. Para la provincia, estos encuentros son un magnífico pulmón intelectual. Si además dieran cabida a pensamientos y planteamientos alternativos, miel sobre hojuelas. En cualquier caso, enhorabuena.