Publicado por
J.F. PÉREZ CHENCHO
León

Creado:

Actualizado:

ME LO DICE un campesino del Páramo Bajo: no entiendo cómo el candidato más votado puede perder las elecciones. Y así ha sido en Cataluña. El socialista Pasqual Maragall ha conseguido algunos miles de votos más que su gran rival, el convergente Artur Mas y, sin embargo, CiU supera en cuatro escaños al PSC. Los dos gallos en la pelea electoral han fracasado, bajando diez escaños cada uno. El éxito fue para Esquerra Republicana, liderada por Carod-Rovira, independentista, retórico, árbitro y juez en la formación del próximo gobierno de la Generalitat. ERC ha sido la bomba de relojería: de 12 escaños ha subido a 23. También los Verdes suman media docena de escaños más. Es el quinto jinete en el parlamento catalán. El cuarto se lo adjudicó Josep Piqué en representación de la gaviota azul. El PP levantó un tímido vuelo, con tres parlamentarios más, pero continúa siendo la cuarta fuerza política, irrelevante y sin capacidad decisoria. Las séptimas elecciones autonómicas en Cataluña, las primeras sin Jordi Pujol, no han despejado duda alguna. Queda abierta la formación del nuevo gobierno. Pero desde este balcón no se tenía el ojo puesto en las elecciones catalanas, ni siquiera en el Tribunal Supremo, que confirmó, aunque atenuándola, la sentencia contra Ismael Álvarez por acoso sexual a Nevenka Fernández. La atención estaba fijada en Botines, donde el presidente de Caja España tenía que dar cuenta al consejo de administración de los acuerdos adoptados por el cese-dimisión de Evaristo del Canto como director general de la entidad. Los consejeros escucharon con estupor las explicaciones de Nieto Nafría. Reconoció que indemnizó a Evaristo del Canto con más de millón y cuarto de euros -230 millones de las antiguas pesetas- e item más: con otra de cuarenta y cinco días por año desde 1982, pese a que su incorporación a Caja España data sólo del año 2000. El consejo reeditó la sublevación que ya escenificó negándose a rubricar el acta de la sesión anterior. La explicación de Juan Manuel Nieto Nafría fue que actuó con la mejor voluntad. O dicho de otra manera: que siempre le guió el imperio de la buena fe. Es inaceptable. La obligación de un presidente de Caja España es velar por los intereses de la entidad, no por los de cualquiera de sus altos cargos. Ya sé, ya, que las sesiones del consejo son secretas. Sin embargo, todo acaba filtrándose. A Nieto Nafría le han pedido que ponga sobre la mesa del próximo consejo extraordinario contratos e informes. Todo. Si continúa hoy como presidente se debe, exclusivamente, a que no está nombrado el nuevo director general. Sería abrir no un vacío, sino un abismo de poder. En cualquier caso, salvo que amaine el temporal, no comerá el turrón. La práctica totalidad del consejo le tiene en el punto de mira. Ya en sus tiempos de rector de la Universidad de León alguien le pronosticó que pasaría a la historia académica como Juanito I el Breve . En la historia financiera le queda muy poco recorrido. Hará honor a la profecía.

Cargando contenidos...